Luego de casi una década de ausencia en los mercados globales, la administración de Rogelio Frigerio concretó una emisión de deuda por USD 300 millones. Con una tasa cercana al 10% anual, el Ejecutivo provincial busca desarmar la concentración de vencimientos de corto plazo y financiar el plan de infraestructura vial más ambicioso de la historia reciente, interviniendo 2.000 kilómetros de caminos.
La provincia de Entre Ríos selló su regreso al financiamiento externo mediante la colocación de un bono por USD 300 millones bajo la Ley 11.209. La operación financiera establece una tasa fija del 9,55% anual, con pagos semestrales y una amortización de capital que comenzará recién en el año 2031, extendiéndose hasta 2033. Según fuentes oficiales citadas por La Política Online, el objetivo central consiste en cancelar pasivos en pesos de alto costo y vencimientos inmediatos que asfixiaban la caja provincial.
Desde el entorno del gobernador Frigerio señalaron que esta medida es indispensable para neutralizar la herencia de la gestión de Gustavo Bordet. Afirman que el gobierno anterior concentró los pagos de deuda entre 2023 y 2027, lo cual limitaba severamente la inversión en servicios esenciales. Al estirar los plazos de pago, la actual administración pretende ganar previsibilidad y liberar recursos del presupuesto corriente para destinarlos directamente a la reactivación económica.
El ambicioso plan de rutas y el impacto en el empleo
El capital obtenido en el mercado internacional se destinará prioritariamente a un programa masivo de infraestructura vial que contempla la intervención de 2.000 kilómetros de caminos. Según detalla el portal NewsDigitales, el gobernador anunció que para 2026 la provincia contará con el mayor presupuesto de obras de su historia reciente, priorizando los corredores que conectan la producción con los puertos y centros logísticos. Entre los proyectos destacados se encuentran la circunvalación de Nogoyá, la repavimentación de sectores críticos y la modernización portuaria para potenciar exportaciones.
Esta inyección de liquidez no solo apunta a la conectividad, sino también a la generación de casi 2.000 empleos genuinos vinculados a la construcción. El Ejecutivo provincial apuesta a que la mejora logística atraiga inversiones privadas por USD 200 millones, ya comprometidas bajo el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones de Entre Ríos. De este modo, la apuesta oficial vincula directamente el endeudamiento externo con la creación de un «efecto multiplicador» en la economía real del distrito.
Riesgos de mercado y asimetrías federales
A pesar de la calificación de «exitosa» por parte de las autoridades, analistas de mercado mantienen una mirada cautelosa sobre el costo del financiamiento. La consultora PPI, en un informe replicado por TN, advirtió que Entre Ríos debió convalidar tasas elevadas debido a que no posee la fortaleza fiscal ni los «colchones de liquidez» de distritos como Córdoba o Santa Fe. Al no contar con garantías específicas como las regalías hidrocarburíferas, la sostenibilidad del bono depende exclusivamente de la capacidad de recaudación y la coparticipación federal.
La operación se inscribe en un «boom» de emisiones provinciales y corporativas que ya acumulan más de USD 12.000 millones desde fines de 2025, favoreciendo la acumulación de reservas del Banco Central. No obstante, medios como Diario El Argentino recogieron críticas de sectores que alertan sobre la exposición a la volatilidad cambiaria en un contexto de ajuste. El éxito de este «puente» financiero dependerá de que las obras públicas generen el retorno productivo suficiente antes de que los vencimientos de capital comiencen a golpear la puerta en 2031.
