Miles de estudiantes marcharon, este viernes, desde la explanada de la Universidad de la República (Udelar) hasta la Plaza 1º de Mayo, en conmemoración de los mártires estudiantiles asesinados en el período de Terrorismo de Estado, y reclamando que no se recorte el presupuesto de la educación pública.
«Sin educación pública no hay futuro» fue el lema de la movilización de este año, que tenía al frente al rector de la Udelar, Rodrigo Arim. Los gremios estudiantiles, como la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), entienden que la ley de urgente consideración aprobada en el Parlamento y el plan de presupuesto quinquenal que se proyecta en el Ministerio de Economía y Finanzas, constituyen un recorte de los recursos para la educación pública.
La protesta también alcanzó la crisis económica que deja la pandemia de coronavirus en Uruguay: «Lo urgente no son las cuentas fiscales, que los números den, sino que todas las personas puedan tener para comer y que no siga habiendo más de 800 ollas populares a lo largo de nuestro país».
La secretaria de Relaciones Internacionales de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), Daniela de Polsi, dijo que esta «es una fecha emblemática para el movimiento estudiantil y para todo el campo popular»: «No es una fecha que solamente nos permite recordar y reivindicar a las compañeras y compañeros que dieron su vida por la construcción y por la lucha de un mundo mejor, sino que también nos permite plantearnos las perspectivas para adelante, los horizontes para seguir luchando».
Desde la organización se afirmó que la manifestación tiene «dos aspectos centrales»: la memoria de los mártires en un contexto de «necesidad de luchar por la democracia», con el «avance de algunos discursos de odio», algunos incluso «que vienen de parte del gobierno» y que «legitiman la violencia», y el recorte presupuestal previsto en el decreto 90/020 y el anunciado para el próximo quinquenio por el gobierno, «producto de la ley de urgente consideración (LUC)», pasando recursos de la educación pública a la educación privada, que se ponen en el mismo papel.
Además del presupuesto para la educación pública, desde la FEUU opinan que «es necesario marcarle al gobierno cuáles son las prioridades, es necesario decirle al gobierno que lo urgente no son las cuentas fiscales, que los números le den, sino que todas las personas puedan tener para comer y que no siga habiendo más de 800 ollas populares a lo largo de nuestro país».


