Concordia, AR.- En el contexto de las fluctuaciones del río Uruguay y las previsiones meteorológicas para la región de Salto Grande, la gestión del riesgo eléctrico en áreas anegadas se consolida como una prioridad para resguardar vidas e infraestructuras. En una disertación especial llevada a cabo en la sede de Concordia Cooperativa durante el «Foro Frente al Niño: rol energético», el contador Juan Martín Asueta, Director Comercial de la entidad, detalló el protocolo técnico y administrativo que rige el retiro preventivo y la posterior reconexión segura de medidores de energía.
El funcionario remarcó que las crecidas imponen decisiones preventivas de carácter inmediato. En materia eléctrica, actuar con antelación, antes de que el agua alcance físicamente las instalaciones domiciliarias, disminuye significativamente los riesgos de accidentes tanto para los propios vecinos como para las cuadrillas de trabajo que operan en el terreno.
Desenergización preventiva: una medida de seguridad, no comercial
Un aspecto central abordado durante la exposición de Asueta fue la aclaración de que la interrupción del servicio en estas circunstancias no responde a un corte de tipo comercial, sino que constituye una medida preventiva de seguridad de carácter obligatorio.
La presencia de agua y superficies mojadas facilita la creación de trayectorias de corriente que elevan críticamente las probabilidades de choques eléctricos para las personas. Asimismo, factores remanentes como la humedad acumulada, el barro y la posterior corrosión de los componentes son capaces de provocar graves fallas técnicas, tales como cortocircuitos, sobrecalentamientos o incendios en las instalaciones estructurales.
Bajo esta premisa, la Cooperativa enfatiza que registrar debidamente el medidor es el mecanismo formal que evita de forma efectiva que una vivienda inundada permanezca energizada durante el período de evacuación o anegamiento.
El camino hacia el retorno del servicio: dos instancias de verificación
De acuerdo con lo expuesto en la sede de Concordia Cooperativa, el proceso para restablecer la energía una vez que cede la inundación no es automático. No es suficiente con que el agua haya bajado de nivel, dado que la humedad persistente o ciertos daños no visibles a simple vista pueden mantener las condiciones de peligro latentes en el inmueble.
El protocolo técnico de reconexión exige rigurosamente dos verificaciones de seguridad antes de rehabilitar el suministro de manera controlada:
1. Condiciones del inmueble (Verificación técnica interna)
El propietario o residente debe garantizar que se cumplan las siguientes condiciones físicas previas:
- El agua debe haberse retirado completamente de la zona de la vivienda, garantizando un acceso seguro.
- El gabinete de medición, el tablero principal y la totalidad de los circuitos internos deben estar completamente secos.
- La acometida, el pilar técnico, el gabinete y la base donde se asienta el medidor deben encontrarse libres de daños estructurales.
- Los generadores eléctricos particulares deben estar completamente desconectados, asegurando que no exista posibilidad alguna de retorno de energía (backfeeding) hacia las redes de distribución de la Cooperativa.
Adicionalmente, se requiere de forma obligatoria una revisión y certificación formal emitida por el Municipio respecto del estado y la seguridad de la instalación eléctrica interna del domicilio.
2. Verificación de la Cooperativa
Una vez cumplidas y validadas las condiciones del inmueble junto con la certificación municipal, personal técnico autorizado de la Cooperativa procede a la reinstalación del medidor, realiza las comprobaciones técnicas finales en el pilar y ejecuta una energización controlada con registro oficial de la reconexión. En caso de que persista cualquier tipo de condición insegura durante esta fase, la reconexión se posterga de forma inmediata hasta que se subsane la anomalía.
