Cada 29 de septiembre, la provincia de Entre Ríos conmemora la festividad de su santo patrono, San Miguel Arcángel. La jornada implica la suspensión de actividades en las dependencias públicas provinciales y municipales, manteniéndose con carácter optativo para el sector del comercio, la industria y los servicios. Más allá del alcance administrativo, la efeméride remite a un antecedente cívico de consulta democrática concretado en el Litoral argentino durante el siglo XIX.
La votación popular de 1825: una decisión democrática en la plaza pública
El origen del patronazgo provincial no surgió de un mandato gubernamental ni eclesiástico unilateral, sino de un proceso de participación comunitaria. Según los registros documentados por la Secretaría de Cultura del Gobierno de Entre Ríos y publicaciones municipales, los antecedentes del culto datan de 1822. En aquel año, por iniciativa del presbítero Antolín Gil y Obligado, se erigió una primera capilla en la Villa de Paraná, ubicada en el Barrio del Tambor o del Candombe, sector habitado predominantemente por población afrodescendiente y libertos.
El hito institucional definitivo se produjo el 1° de enero de 1825. Durante la gobernación del coronel Juan León Sola, el deán Francisco Dionisio Álvarez convocó a los vecinos a participar de una votación pública en la plaza céntrica de la ciudad capital para definir las figuras tutelares de la jurisdicción.
Como resultado de las urnas, la ciudadanía eligió a San Miguel Arcángel como Patrono de la Provincia de Entre Ríos. En esa misma compulsa, los votantes designaron a la Virgen del Rosario como patrona de la ciudad de Paraná. Años más tarde, en diciembre de 1851, el Papa Pío IX ratificó canónicamente la elección realizada por el pueblo entrerriano.
El respaldo legal del feriado provincial permanente
La institucionalización de la jornada en el calendario civil contemporáneo se consolidó seis décadas después a través de la normativa ejecutiva provincial.
El marco legal vigente está dado por el Decreto N° 4359/93 MGJE, firmado el 15 de septiembre de 1993 por el entonces gobernador Mario Armando Moine y refrendado por el ministro de Gobierno, Justicia y Educación, Darío A. V. Quiroga. El Artículo 1° de la norma declara feriado provincial el 29 de septiembre de cada año en todo el territorio de Entre Ríos.
En sus fundamentos, la normativa señala que la conmemoración resulta trascendente para el culto católico y sostiene la necesidad de «facilitar la concurrencia de los fieles a los distintos actos a realizarse dicho día», formalizando como permanente una medida que hasta entonces se otorgaba de manera anual.
La Capilla Norte: testimonio arquitectónico y patrimonial
El testimonio edilicio ligado a esta historia es la Capilla Norte de San Miguel, situada en Paraná y reconocida como la construcción religiosa en pie más antigua de la provincia. La piedra fundacional del templo se colocó el 14 de marzo de 1822. La obra destaca por su resolución tipológica: una nave central de planta cuadrada con cúpula y linterna, construida con materiales autóctonos como ladrillo de barro cocido y cal extraída de las barrancas del río Paraná.

El inmueble fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 2000. Entre 2018 y 2019, el Gobierno de Entre Ríos ejecutó una obra integral de restauración y puesta en valor con una inversión pública de 9,4 millones de pesos.
Respecto a la significación del espacio, la secretaria de Cultura de la provincia, Francisca D’Agostino, destacó durante las conmemoraciones oficiales que la capilla posee «un valor muy especial, porque tiene que ver con la fundación de la ciudad» y con la recuperación del patrimonio arquitectónico de la comunidad. Actualmente, el recinto funciona como espacio religioso y cultural articulado con visitas guiadas y actividades patrimoniales abiertas al público.
