La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitieron una advertencia conjunta sobre la intensificación del fenómeno de El Niño. Según los organismos, el evento evolucionará hacia una intensidad de «fuerte a muy fuerte» en los próximos meses, con efectos que podrían persistir hasta principios de 2027.
Durante el seminario regional «El Niño y la salud en las Américas», expertos señalaron que este episodio es comparable a algunos de los más intensos registrados en las últimas décadas. La situación exige que los países del corredor del río Uruguay refuercen la preparación y la acción anticipatoria para mitigar impactos tanto climáticos como sanitarios.
Pronóstico para la región y la Cuenca del Plata
Barbara Tapia, coordinadora técnica de Servicios Climáticos de la OMM, explicó que las condiciones de El Niño se fortalecen de manera sostenida desde abril de 2026. Los modelos climáticos indican que la fase de máxima intensidad ocurrirá entre noviembre de 2026 y enero de 2027.
Para la zona de influencia de Salto Grande, el pronóstico es de especial atención: se prevén lluvias por encima del promedio en Uruguay y el norte de Argentina. En contraste, se espera que las temperaturas en gran parte del continente se mantengan superiores a lo normal. Julián Báez, director regional de la OMM, subrayó la necesidad de convertir esta información climática en decisiones oportunas para proteger a la población.
Riesgos epidemiológicos y salud pública
El impacto de El Niño no se limita a los eventos hidrometeorológicos. Especialistas de la OPS advirtieron sobre la amplificación de enfermedades transmitidas por vectores. Thais dos Santos, asesora de la OPS, señaló que el fenómeno genera condiciones favorables para la supervivencia de mosquitos, lo que podría aumentar la transmisión de dengue y chikunguña. Cabe recordar que la región ya registró un récord de más de 13 millones de casos de dengue durante 2024.
Por otro lado, Zuhelen Padilla, consultora de la OPS, advirtió sobre los riesgos del calor extremo. El exceso de calor puede agravar patologías cardiovasculares, respiratorias y renales, afectando principalmente a personas mayores, trabajadores al aire libre y mujeres embarazadas. Ante esto, se insta a los servicios de salud a fortalecer los sistemas de alerta temprana y los planes de acción frente a olas de calor.
Herramientas para la acción anticipatoria
Para enfrentar estos desafíos, la OPS anunció el lanzamiento de la Comunidad de Práctica sobre Preparación y Acción Anticipatoria frente a El Niño. Esta plataforma digital permitirá a profesionales de la región compartir herramientas y buenas prácticas para construir sistemas de salud más resilientes.
Asimismo, se presentó el Acelerador Regional de Alistamiento Operativo en Salud 2026-2027, una iniciativa de capacitación mediante simulaciones y ejercicios prácticos para optimizar la respuesta sanitaria ante emergencias climáticas. Según Gerry Eijkemans, directiva de la OPS, la prioridad es actuar antes de que los peligros climáticos se conviertan en emergencias sanitarias, protegiendo a las poblaciones más vulnerables.
