El presidente Yamandú Orsi encabezó este 6 de noviembre de 2026 la ceremonia oficial de bienvenida al papa León XIV en la Plaza Independencia. El acto institucional congregó al gabinete de gobierno, exmandatarios de distintos partidos y ciudadanos en un marco de convivencia democrática.
La bienvenida situó al país como un territorio de brazos abiertos ante el sumo pontífice. Orsi remarcó que la región sudamericana constituye una de las pocas zonas del planeta libres de guerras interestatales.
Desde la perspectiva del corredor de Salto Grande y los departamentos de frontera como Salto y Paysandú, la cita proyectó una señal de estabilidad y madurez cívica orientada a la integración.

Prioridades sociales y desarrollo integral ante los desafíos del Río de la Plata
Durante su discurso, informado por el portal oficial de Presidencia (gub.uy), Orsi expuso las prioridades de su administración para atender problemáticas estructurales. Pese a contar con el producto per cápita más alto del área, mencionó a la pobreza y la salud mental como metas impostergables.
El mandatario definió que toda opción política debe situar al desarrollo humano integral en el centro de sus decisiones. En ese sentido, agradeció la labor comunitaria de la Iglesia en barrios, cárceles y durante la resistencia a la dictadura.
Asimismo, evocó a figuras emblemáticas como Alberto Gallinal, promotor de Mevir con impacto directo en el interior rural, junto a los sacerdotes Mateo Méndez, Luis Pérez Aguirre y el padre Cacho.
Soberanía republicana, tecnología y proyección binacional hacia Concordia y Entre Ríos
El intercambio institucional subrayó la vigencia del pensamiento artiguense. León XIV citó la célebre premisa de José Gervasio Artigas inscripta en el mausoleo capitalino: “Mi autoridad emana de vosotros, y ella cesa ante vuestra presencia soberana”.
Orsi enfatizó que el avance tecnológico no puede avasallar la dignidad humana ni desplazar la centralidad del empleo. Al mismo tiempo, reafirmó la vocación multilateralista uruguaya en materia de resolución pacífica de diferendos.
Por su parte, el pontífice recordó el mandato de la Constitución uruguaya en favor de la integración económica y social de América Latina, una directriz estratégica para las comunidades ribereñas argentino-uruguayas y la conexión binacional hacia Concordia y Entre Ríos.
