El presidente municipal de Federación, Ricardo Bravo, mantuvo un encuentro político clave en la Casa de Gobierno con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y ministros de su gabinete. La reunión, que convocó a intendentes de diversas localidades, tuvo como eje central la coordinación de políticas preventivas para amortiguar el impacto del fenómeno climático de «El Niño» en la provincia.
Acompañado por el referente de Defensa Civil del municipio, Federico Perren, Bravo expuso con firmeza las urgencias de su localidad frente al pronóstico de intensas lluvias en la cuenca inmediata del río Uruguay.
Presión por fondos de asistencia social para sostener el empleo local
El mandatario federaense enfocó su gestión no solo en la logística de la emergencia hídrica, sino en las consecuencias económicas colaterales del fenómeno meteorológico. Ante la ministra de Desarrollo Humano de la provincia, Bravo planteó formalmente la necesidad de prever mecanismos de acompañamiento económico para los sectores de la producción y el trabajo que verán interrumpidos sus ingresos debido a la inestabilidad climática.
La demanda del Ejecutivo municipal apunta a sostener a las familias que dependen de actividades fundamentales para la economía de Federación, las cuales sufren parálisis inmediatas durante las jornadas de precipitaciones continuas:
- La citricultura.
- La extracción de madera y la actividad en aserraderos.
- La construcción civil.
«En Federación, más allá de los evacuados que podemos tener, nos preocupa muchísimo la parte asistencial», argumentó Bravo tras el cónclave. El intendente remarcó que las lluvias prolongadas de la cuenca afectarán directamente la subsistencia diaria de los trabajadores de estos sectores.
Gestión local con fondos propios en un contexto de escasez
En paralelo a las demandas planteadas al gobierno de Frigerio, la municipalidad avanza con su propio cronograma de contingencia urbana. Las cuadrillas operan con maquinaria y personal propio en el saneamiento de cuencas, limpieza de desagües pluviales y tareas de captación y escurrimiento de excedentes hídricos.
Asimismo, el gobierno local ya tiene acondicionado un espacio físico destinado a recibir y asistir de manera integral a las personas que eventualmente resulten afectadas por una crecida del lago. En materia de infraestructura sanitaria, la comuna incorporó recientemente bombas de impulsión de líquidos cloacales y proyecta la compra de nuevos equipos para sectores prioritarios.
Desde la administración municipal enfatizaron que estas inversiones de prevención se sostienen gracias al pago de las tasas de los propios vecinos federaenses, en un escenario de marcadas limitaciones presupuestarias. «Tenemos el tiempo necesario para ir previendo y tomando las precauciones necesarias para que el daño sea lo menor posible», concluyó el intendente al ratificar la importancia de una articulación efectiva entre el Municipio, Defensa Civil y el Estado provincial.
