La Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER), a través de su Sistema de Información (SIBER), emitió un informe preliminar sobre la siembra de girasol en Entre Ríos para la campaña 2026/27. Las proyecciones indican una superficie de aproximadamente 22.000 hectáreas, lo que representa una disminución del 15% en comparación con las 25.800 hectáreas implantadas en el ciclo anterior (2025/26).
Esta tendencia a la baja en el corredor productivo entrerriano responde principalmente a dos factores: el pronóstico climático adverso para la oleaginosa y el desplazamiento del interés del productor hacia otros cultivos.
El impacto de «El Niño» en los rendimientos
La principal causa de la retracción es el pronóstico de un evento “El Niño”. Según los registros históricos de la entidad, los años bajo esta influencia climática se caracterizan por un aumento de las precipitaciones estivales en la provincia, lo que afecta directamente al girasol durante su etapa de floración.
El exceso hídrico en este período crítico puede dificultar la polinización y favorecer la aparición de enfermedades, reduciendo sensiblemente el potencial productivo. Los datos estadísticos del SIBER son contundentes:
- Rendimiento promedio en años «Niño»: 1.544 kg/ha.
- Rendimiento promedio en años «Niña»: 1.891 kg/ha.
Esta diferencia marca una brecha de 348 kg/ha en perjuicio de los periodos con mayores lluvias, lo que desalienta la inversión en este cultivo para el ciclo entrante.
Competitividad frente al maíz
A la variable climática se suma un cambio en la estrategia productiva. El informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos destaca un mayor interés por la siembra de maíz.
Bajo un escenario de alta disponibilidad hídrica, el maíz presenta mejores perspectivas de rendimiento y competitividad económica frente al girasol. En consecuencia, la combinación de un menor potencial esperado para la oleaginosa y la solidez del cereal explica el ajuste en la intención de siembra para la campaña 2026/27.
Este panorama se inserta en un contexto regional donde otros cultivos, como el trigo y el lino, ya muestran avances significativos en sus respectivos calendarios agrícolas dentro del territorio provincial.
