La Unión Europea (UE) anunció oficialmente que retirará a Brasil de la lista de países autorizados para exportar carnes y productos de origen animal hacia el bloque. La medida, confirmada por la Comisión Europea, entrará en vigor el próximo 3 de septiembre.
El motivo de esta sanción radica en que, según las autoridades europeas, el gobierno brasileño no ha brindado garantías suficientes sobre el control del uso de antimicrobianos en su producción ganadera. La decisión afecta directamente a la carne vacuna, aviar, huevos, miel, pescado y animales vivos destinados al consumo humano.
Situación diferencial para Argentina y Uruguay
A pesar de la restricción impuesta al gigante regional, la situación para los demás socios del Mercosur permanece sin cambios. Argentina, Paraguay y Uruguay continúan integrando la lista de países autorizados y podrán seguir exportando sus productos normalmente hacia el mercado europeo.
Esta distinción subraya la importancia de los estándares de cumplimiento que la UE exige a sus proveedores externos. Para figurar en la lista de autorizados, cada país debe demostrar de manera fehaciente que cumple con las estrictas normas de salud pública del bloque.
El eje del conflicto: resistencia antimicrobiana
Los antimicrobianos son medicamentos utilizados para combatir bacterias, virus y parásitos. En la ganadería, suelen aplicarse tanto para tratar enfermedades como para promover el crecimiento y la productividad de los animales.
Sin embargo, la UE prohíbe específicamente aquellas sustancias que son críticas para los tratamientos médicos en humanos. El objetivo de esta normativa es prevenir la resistencia antimicrobiana, un fenómeno donde las bacterias se vuelven inmunes a los medicamentos tradicionales. Las autoridades europeas consideran que Brasil no ha demostrado que estas sustancias estén ausentes en su cadena de producción destinada a la exportación.
Impacto y requisitos de regularización
Es importante señalar que la medida no implica necesariamente que la carne brasileña esté contaminada. La decisión tiene un carácter regulatorio y administrativo, centrado en la trazabilidad sanitaria, las certificaciones y las pruebas documentales sobre el uso de medicamentos.
Para recuperar el acceso a uno de sus mercados más valiosos por volumen y precio, Brasil deberá acreditar el cumplimiento total de las reglas europeas durante todo el ciclo de vida de los animales exportados.
Reacciones en el sector agroindustrial
Desde el gobierno brasileño se informó que en abril ya se emitió una orden ejecutiva prohibiendo ciertos antimicrobianos como promotores de rendimiento. No obstante, la UE exige salvaguardas adicionales, lo que deja a Brasil ante dos caminos: ampliar las restricciones legales de drogas o implementar mecanismos de trazabilidad mucho más estrictos y costosos.
Por su parte, la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) defendió que el país cumple con los estándares internacionales y adelantó que brindará aclaraciones técnicas para revertir la medida. En tanto, los exportadores de miel calificaron la decisión de «injustificada», alegando que Brasil es un líder mundial en producción orgánica.
