Al cumplirse el primer año del retorno de la centroderecha al gobierno departamental, el Dr. Carlos Albisu presentó un informe de gestión que funciona, al mismo tiempo, como hoja de ruta técnica y como posicionamiento político. Tras ganar la Intendencia al Frente Amplio y transitar un período marcado por la exposición pública tras su salida de la CTM Salto Grande, el jerarca optó por un discurso centrado en la eficiencia administrativa y la recuperación operativa.
La frase que dio título a su presentación, “este primer año estuvo dedicado a ordenar la administración”, sintetiza la estrategia del ejecutivo: justificar la actual etapa de transición como un saneamiento necesario para ejecutar, a partir de ahora, un plan de obras de magnitud histórica.
El fideicomiso como oxígeno financiero
El pilar que sostiene este discurso de «ordenamiento» es, sin duda, el respaldo económico obtenido recientemente. Albisu destacó la aprobación de un Fideicomiso por 60 millones de dólares.
Desde una perspectiva crítica, este movimiento financiero tiene una doble lectura: por un lado, permite cancelar deudas con proveedores que la administración califica como «históricas», limpiando el balance contable heredado; por otro, compromete ingresos futuros para financiar el plan de infraestructura vial y la compra de maquinaria. La apuesta política de la gestión de Carlos Albisu en Salto radica en que la visibilidad de las obras opaque el costo del endeudamiento a largo plazo.
Infraestructura y servicios: el foco en la visibilidad urbana
El informe detalla un despliegue de recursos volcado a la recuperación de la infraestructura básica, un área sensible para el electorado tras el cambio de mando:
- Materia vial: Se intervinieron más de 210 cuadras en la ciudad y 447 kilómetros de caminería rural, vital para el sector productivo.
- Maquinaria: Se invirtieron más de 36 millones de pesos en recuperar el parque automotor, incluyendo la reparación de 38 unidades y la compra de 12 ómnibus para el transporte urbano.
- Licitaciones: Se lanzaron llamados para obras integrales en la Zona Centro Sur y se proyectan cuatro licitaciones más para cubrir el resto de la planta urbana.
Agenda de inversiones y modernización
En el plano económico, la administración busca diferenciarse mediante la captación de capitales privados. La creación de la Agencia de Inversiones y la tramitación de proyectos inmobiliarios que superan los 60 millones de dólares son presentadas como señales de confianza en la nueva gestión.
Asimismo, la gestión intenta modernizar el vínculo con el ciudadano a través de la digitalización, con la creación de la App «Gobierno de Salto» para la realización de trámites y la unificación de tarifas en sectores como el de taxímetros, buscando regularizar servicios que presentaban disparidades normativas.
Implicancias territoriales y sociales
El informe no ignora la vulnerabilidad social del departamento, mencionando el sostenimiento del Sistema Nacional de Comedores con más de 1.000 platos diarios. Sin embargo, el énfasis está puesto en la gestión de «proyectos estrella» con financiamiento externo, como el Youth Climate Action Fund, donde Salto fue seleccionada para gestionar fondos ambientales liderados por jóvenes.
En conclusión, el balance de Carlos Albisu intenta cerrar la etapa de la transición política instalando la idea de una «casa ordenada». Con el músculo financiero del fideicomiso y un equipo que el intendente define como «comprometido para sacar las cosas adelante», el desafío del próximo año será transformar el orden administrativo en una mejora tangible de la calidad de vida en un corredor del río Uruguay que observa con atención la consolidación de este modelo de gestión.
