La gestión municipal de Concordia, en conjunto con la Jefatura Departamental de la Policía de Entre Ríos, definió que la Costanera será el punto neurálgico para la transmisión y eventuales festejos de la final del Mundial de Fútbol que Argentina y España disputarán este domingo 19 de julio. La decisión, presentada como una medida de «seguridad y orden», trasluce la intención oficial de desalentar las concentraciones masivas en el microcentro de la ciudad.
Un «Fanzone» para centralizar la euforia
Desde las 14 horas, el Campo de Deportes de la Costanera contará con una pantalla gigante para seguir el encuentro en vivo. Sin embargo, la logística no es meramente recreativa. Las autoridades establecieron que el acceso al predio sea exclusivamente peatonal, lo que implica un fuerte control sobre la circulación vehicular en toda la zona ribereña.
Este esquema se terminó de delinear el pasado jueves en una reunión entre la cúpula policial y funcionarios municipales. Aunque los cortes de tránsito específicos se informarán a último momento, la estrategia de las fuerzas de seguridad apunta a segmentar el movimiento de los ciudadanos hacia un área periférica, facilitando así el control del orden público.

El desafío de evitar el centro
Un punto crítico de la planificación es la gestión de los festejos espontáneos. Las autoridades locales destacaron el comportamiento ciudadano del miércoles pasado, pero dejaron claro que el objetivo para el domingo es que toda celebración se concentre y confine en la Costanera.
Desde una perspectiva política y territorial, el traslado del eje de festejos desde la Plaza 25 de Mayo (epicentro histórico de reclamos y celebraciones) hacia la Costanera responde a una lógica de preservación de los espacios públicos y de las fachadas comerciales del centro. No obstante, resta ver si el hincha concordiense aceptará esta «invitación» al confinamiento ribereño o si, como dicta la tradición local, la zona céntrica volverá a ser el termómetro de la victoria o la derrota.
