La ciudad de Concepción del Uruguay amaneció con los accesos a la planta frigorífica «La China» bloqueados con cadenas y candados. La firma Granja Tres Arroyos (GTA), líder del sector avícola nacional, oficializó el cierre por tiempo indeterminado de este establecimiento, una decisión que impacta directamente en 950 puestos de trabajo y genera una profunda preocupación en la región de Salto Grande.
La medida se produce en un escenario de extrema fragilidad financiera para la compañía, que acumula una deuda bancaria superior a los $51.700 millones y registra más de 1.800 cheques rechazados por un valor cercano a los $30.000 millones.
Versiones cruzadas: Gasto salarial vs. Lockout patronal
A través de un comunicado oficial, el directorio de GTA atribuyó la paralización a «los constantes conflictos gremiales» y denunció medidas sindicales «inflexibles y desproporcionadas». El presidente de la firma, Joaquín De Grazia, señaló que la planta uruguayense presenta un ausentismo de entre el 11% y 14%, y que la empresa busca reducir beneficios salariales que representan un 21% adicional sobre el convenio para recuperar competitividad.
Desde la vereda opuesta, el Sindicato de la Alimentación y el Sindicato de la Carne califican la situación como un «lockout patronal». Los trabajadores denuncian que la empresa les adeuda el 70% de la segunda quincena de abril y la totalidad de mayo, y aseguran que el cierre es una maniobra para forzar una precarización de las condiciones laborales.
Impacto en el corredor binacional
La crisis de Granja Tres Arroyos tiene una resonancia directa en el eje productivo del río Uruguay. La firma emplea a unas 7.000 personas en total, incluyendo una planta operativa en Uruguay que cuenta con aproximadamente 300 trabajadores. La caída en la faena diaria, que se desplomó de 700.000 a apenas 200.000 aves, ha roto la cadena de pagos con los productores integrados de la zona, muchos de los cuales denuncian falta de alimento para las aves y pagos con cheques a 120 días.
El intendente de Concepción del Uruguay, José Eduardo Lauritto, calificó el panorama como «dramático» y advirtió que la falta de ingresos para estas familias afecta a toda la economía comercial de la ciudad.
Contexto del sector y mediación estatal
La industria avícola arrastra las consecuencias del brote de gripe aviar de 2023, que supuso una pérdida de US$ 160 millones para el sector debido al cierre del mercado chino.
En este marco, el Gobierno de Entre Ríos ha impulsado medidas de apoyo, como la proyección de reducir la alícuota de Ingresos Brutos para integradores de pollos del 3% al 2% en el Presupuesto 2026.
Ante la gravedad del conflicto, la Secretaría de Trabajo de la provincia convocó de oficio a una audiencia de conciliación urgente para intentar restablecer el diálogo y preservar las fuentes de empleo en la región.
