La firma de un comodato entre la Delegación Uruguaya de CTM y el Gobierno Departamental marca un giro en la administración del patrimonio costero. Mientras la Comisión Técnica Mixta se retira de la operativa directa, la Intendencia asume el reto de mantener una infraestructura que demandó una inversión de 150.000 dólares.
El pasado martes 27 de enero de 2026, se formalizó un cambio significativo en la administración de uno de los puntos recreativos más dinámicos de la ciudad. Según informó el sitio oficial de la Intendencia de Salto, la Delegación Uruguaya de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM) decidió desistir de la gestión del Espacio Puerto para otorgarla, bajo la modalidad de comodato, al gobierno departamental.
Esta decisión implica que la Intendencia ahora es responsable del mobiliario urbano, los juegos infantiles y la batería de baños públicos instalados en el predio. Durante el acto protocolar, participaron el presidente de la CTM, ingeniero Gonzalo Casaravilla, y el intendente de Salto, doctor Carlos Albisu, junto a sus respectivos equipos técnicos y secretarios.
Inversión pública y responsabilidades institucionales
Desde una perspectiva analítica, este traspaso no es simplemente un cambio de llaves. La infraestructura que Salto Grande desarrolló en los últimos años representa una inversión pública cercana a los 150.000 dólares. Este monto abarca desde el acondicionamiento general y las instalaciones eléctricas hasta sistemas sanitarios inclusivos en contenedores y servicios de agua.
No obstante, la retirada de CTM de la gestión directa plantea interrogantes sobre la capacidad presupuestal a largo plazo para el mantenimiento de estas áreas. Gonzalo Casaravilla argumentó que, tras un análisis de las acciones de la CTM en la región, resulta «natural» que un espacio de estas características sea gestionado por el gobierno departamental dentro de sus competencias específicas. En consecuencia, la CTM deja de ser el administrador operativo para convertirse en el facilitador de la infraestructura inicial.
Implicancias políticas y el calendario social
Por otro lado, la articulación entre las instituciones incluyó una negociación previa con la Administración Nacional de Puertos (ANP). Este acuerdo busca garantizar que la ciudadanía mantenga el acceso y disfrute de la zona sin interrupciones por el cambio de mando. Para el intendente Carlos Albisu, la entrega de estas mejoras es vital, ya que los baños públicos y las zonas de recreación atienden una demanda histórica en un punto estratégico de alto tránsito.
Finalmente, el primer gran examen para esta nueva gestión del Espacio Puerto será el cierre del carnaval salteño, programado para el 7 y 8 de marzo. La presencia de la murga Agarrate Catalina marcará el inicio de una serie de actividades que la Intendencia proyecta extender hacia la plazoleta de Los Recuerdos y el Muelle Negro. El desafío radica ahora en demostrar si la administración departamental podrá sostener el estándar de calidad impuesto por la inversión original de CTM.
