El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes que el Reino Unido prohibirá el uso de las redes sociales a todos los menores de 16 años en el país. Según informó el sitio Infobae en una nota de Lydia Hernández Téllez, la medida busca proteger a los niños de los peligros de la red y el impacto negativo en su bienestar emocional.
De oficializarse tras la aprobación parlamentaria —donde el laborismo cuenta con mayoría absoluta—, el Reino Unido se convertiría en la segunda nación en implementar una restricción de este tipo, siguiendo los pasos de Australia, que lo hizo en 2025.
Fundamentos del bienestar infantil
Durante una rueda de prensa, Starmer defendió la iniciativa apelando a su experiencia como padre y cuestionando si estas plataformas realmente crean un ambiente feliz para los jóvenes. «Las redes sociales están haciendo infelices a los niños», sentenció el mandatario, quien vinculó el uso de estas herramientas con el acoso y el deterioro de la salud mental.
La decisión no es aislada; surge tras una consulta pública que recabó más de 116.000 respuestas, revelando que nueve de cada diez padres respaldan estas restricciones. Las plataformas afectadas incluirían a gigantes como TikTok, Instagram, Facebook, X, Snapchat y YouTube, entre otras.
El plan «Australia Plus» y sus alcances
La estrategia británica, denominada “Australia Plus”, va más allá del simple veto. Según detalló Fernanda González para el medio WIRED, el proyecto contempla restricciones adicionales para servicios de streaming, plataformas de videojuegos como Roblox y el uso de chatbots de inteligencia artificial con fines románticos para menores de 18 años.
Incluso se analiza la creación de un “toque de queda digital” para adolescentes de 16 y 17 años, con el fin de limitar el tiempo de conexión nocturna. No obstante, la normativa prevé excepciones para aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal, recursos educativos y plataformas de música en streaming.
Para asegurar el cumplimiento, el Gobierno reforzará la verificación de edad mediante análisis facial, comprobación de datos bancarios e identificaciones digitales, además de estudiar medidas para evitar el uso de redes privadas virtuales (VPN).
Reacciones de la industria tecnológica
Las grandes empresas del sector han manifestado su rechazo, advirtiendo que una prohibición total podría ser contraproducente. Meta sostuvo que estas medidas corren el riesgo de aislar a los jóvenes y empujarlos hacia alternativas no reguladas y menos seguras.
En la misma línea, YouTube y Snapchat argumentaron que la restricción limitaría el acceso a experiencias supervisadas y beneficiosas, desconectando a los adolescentes de sus círculos sociales cercanos.
Organizaciones como la Fundación Molly Rose también han pedido cautela, señalando que, si los controles son fáciles de eludir, la medida solo ofrecerá una «falsa sensación de seguridad«.
Contexto internacional y el camino de España
El movimiento del Reino Unido se suma a una tendencia creciente en Europa. El Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, anunció a inicios de 2026 su intención de prohibir también el acceso a plataformas digitales a menores de 16 años.
Aunque la iniciativa en España aún debe avanzar en el Congreso, el debate sobre la soberanía digital y la protección de la infancia gana terreno en la agenda global.
