Tras la resistencia de diversos sectores civiles y comerciales, el Concejo Deliberante de Federación resolvió enviar a comisión los proyectos de la ordenanza tributaria en Federación para 2026. En un escenario de alta morosidad y caída de ingresos por turismo, el oficialismo busca recalibrar un esquema impositivo que el propio sector político reconoce como mal aplicado.
La decisión de devolver a comisión los proyectos de la ordenanza tributaria en Federación para el ejercicio 2026 no fue un hecho aislado, sino una respuesta directa al malestar expresado por la comunidad. Según declaraciones recogidas por el medio La Última Campana, el concejal del Bloque Justicialista, Claudio Gómez, admitió que la medida busca revisar el esquema tras las inquietudes de vecinos y empresarios. Sin embargo, este movimiento legislativo trasluce una tensión mayor entre la necesidad de financiamiento municipal y la capacidad de pago de los contribuyentes.
El edil explicó que el contexto nacional, caracterizado por una marcada caída del consumo y la pérdida de puestos de trabajo, condiciona cualquier intento de actualización fiscal. Por consiguiente, la gestión local se ve obligada a retroceder en términos parlamentarios para evitar un quiebre mayor con la base social. No obstante, Gómez enfatizó que este proceso debe entenderse como una instancia de escucha y no como un retroceso político en sí mismo.
La fragilidad del sistema: baja cobrabilidad y crisis turística
Uno de los datos más alarmantes que surgieron durante la sesión extraordinaria es el bajísimo nivel de cumplimiento tributario en la ciudad. Actualmente, apenas el 36% de los vecinos de Federación abona sus tasas municipales. En consecuencia, el municipio enfrenta el desafío de sostener servicios de alta demanda con una base de contribuyentes extremadamente reducida, lo cual pone en riesgo la sostenibilidad operativa de la comuna.
Además, la caída del turismo interno ha golpeado severamente la recaudación indirecta. Históricamente, los recursos generados por el complejo termal se destinaban a mejorar la calidad de vida de los habitantes, pero el desplome de la actividad impacta hoy de forma directa en la prestación de servicios básicos. Por esta razón, la discusión sobre la ordenanza tributaria en Federación se vuelve crítica: se intenta ampliar la base tributaria en un momento donde el principal motor económico local está en retracción.
Hacia un nuevo esquema impositivo: promesas de equidad
Frente a las críticas por la aplicación de las tasas en «términos no óptimos», el bloque oficialista y el Ejecutivo presentaron propuestas que serán analizadas en comisión en los próximos días. Según detalló el concejal Gómez, el objetivo central es modificar el esquema actual para beneficiar aproximadamente al 80% de los contribuyentes. Este plan contempla reducciones significativas para los sectores más vulnerables de la población.
Entre los puntos más destacados de la nueva propuesta se encuentra una bonificación del 50% para jubilados y la implementación de tasas reducidas para personas con menores recursos. En efecto, el oficialismo busca desmarcarse de las «especulaciones políticas» y las lecturas electorales para enfocarse en un sistema que consideran más justo. Sin duda, el éxito de esta reforma dependerá de si el municipio logra transformar la recaudación en mejoras tangibles que incentiven a los ciudadanos a salir del actual estado de morosidad.
