La música y la cultura argentina atraviesan una jornada de luto tras confirmarse el fallecimiento de Carlos Alberto «Indio» Solari a los 77 años. El deceso se produjo este jueves en su residencia de Parque Leloir, en la provincia de Buenos Aires, y la noticia generó una conmoción inmediata en todo el país y la región del río Uruguay.
El sello de origen: su nacimiento en Paraná
Aunque gran parte de su mística se asocia a las diagonales de La Plata, el Indio Solari nació en la ciudad de Paraná, Entre Ríos, el 17 de enero de 1949. Su vínculo con la capital provincial fue fundamental en sus primeros años: vivió en el edificio del Correo Argentino, frente a la Plaza Primero de Mayo, donde su padre, José Solari, se desempeñó como director de la institución tras años de trabajo en la Pampa y Río Negro.
Pese a existir controversias históricas alimentadas por versiones que situaban su nacimiento en Concordia, el propio Solari y documentación respaldatoria confirmaron su natalicio en Paraná. Fue en esa ciudad donde tuvo sus primeros contactos con la música, escuchando a las bandas municipales y de la policía en la plaza principal frente a su hogar.
Una trayectoria que desafió a la industria
Junto a Skay Beilinson, Solari fundó a mediados de los años 70 Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, un proyecto basado en la independencia artística que se convirtió en el fenómeno más convocante de la historia del rock nacional. Con álbumes como Oktubre y Luzbelito, la banda no solo llenó estadios, sino que creó un sentimiento de pertenencia que trascendía lo estrictamente musical.
Tras la disolución del grupo en 2001, su carrera solista al frente de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado elevó su convocatoria a niveles mitológicos, logrando reunir a cientos de miles de seguidores en cada «misa ricotera».
El impacto en la región de Salto Grande
Para la memoria colectiva de la provincia, el show del 12 de abril de 2014 en el Hipódromo de Gualeguaychú permanece como un hito. En aquella ocasión, ante 170.000 personas, Solari se reunió en el escenario con los ex Redondos Sergio Dawi, Walter Sidotti y Semilla Bucciarelli. Aquel evento, marcado por el barro y una logística desbordada, dejó una huella profunda tanto en lo cultural como en lo económico, generando intensos debates en la comunidad local sobre el impacto de estos megaeventos.
Los años finales y el legado
En 2016, el artista reveló públicamente que padecía la enfermedad de Parkinson, una dolencia que calificó como «invalidante» pero que enfrentó con tratamiento durante casi una década. Su último concierto presencial tuvo lugar en Olavarría en 2017, tras lo cual se refugió en su estudio para seguir creando música y arte plástico desde la virtualidad.
La partida de Solari representa una pérdida irreparable para el patrimonio cultural, pero el hombre que reivindicó su identidad paranaense entra hoy en la inmortalidad a través de una obra poética y musical que seguirá resonando en las generaciones futuras.
