El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, utilizó sus redes sociales este domingo 28 de junio para formalizar su respaldo político ante la reestructuración del gabinete de Javier Milei. A través de un mensaje en su cuenta oficial, Frigerio felicitó a Diego Santilli por su designación como Jefe de Gabinete, destacando su “capacidad de trabajo” y su “compromiso para construir consensos en momentos complejos”.
Este movimiento no es una reacción aislada. La llegada de Santilli al núcleo de decisiones de la Casa Rosada representa un alivio estratégico para el mandatario entrerriano. A diferencia de otros actores del entorno presidencial, Santilli es definido por fuentes cercanas al gobernador como un «amigo» y un aliado de confianza.
Felicitaciones @diegosantilli por asumir esta nueva responsabilidad como Jefe de Gabinete.
Conozco tu capacidad de trabajo, tu vocación de diálogo y tu compromiso para construir consensos en momentos complejos. Te deseo muchos éxitos en este nuevo desafío.
— Rogelio Frigerio (@frigeriorogelio) June 28, 2026
Antecedentes de una agenda compartida
La sintonía entre ambos funcionarios se había ratificado hace apenas unas semanas. El pasado 12 de junio, Santilli —en su anterior rol como Ministro del Interior— recibió a Frigerio en la Casa Rosada. En aquel encuentro, analizaron la agenda de trabajo conjunta entre la Nación y Entre Ríos, con especial énfasis en la reforma electoral que el Gobierno nacional busca impulsar en el Congreso.
La capacidad de Frigerio para influir en la agenda nacional depende, en gran medida, de interlocutores que entiendan la lógica territorial de una provincia que comparte votos y destino político con la fuerza de Milei.
El «factor Adorni» y la interna de la alianza
Sin embargo, el saludo cordial de Frigerio ocurre en un contexto de turbulencias internas. El crecimiento del escándalo que envuelve a Manuel Adorni ha generado preocupación en las filas del oficialismo entrerriano. Según informes publicados por el medio Página Política, algunos sectores del «frigerismo» ven en la continuidad de Adorni una «piedra en el zapato» que podría erosionar la base electoral de la exitosa alianza sellada el año pasado entre Frigerio y Milei.
En el entorno del gobernador recalcan que, aunque son espacios distintos, la suerte de la gestión provincial está atada al éxito nacional. Mientras el diputado de mayor confianza de Frigerio, Francisco Morchio, mantiene un perfil bajo en el Congreso para evitar los costos del «espectáculo libertario», el gobernador prefiere fortalecer los vínculos con figuras de perfil más dialoguista como Santilli.
Implicancias para la región
El ascenso de Santilli podría agilizar trámites y fondos para obras en el corredor del Uruguay que hoy se encuentran bajo revisión. La apuesta de Frigerio es clara: menos confrontación mediática y más «gestión de manual» con un socio que conoce el paño político de Buenos Aires pero que, por su relación personal, no es ajeno a las necesidades de Entre Ríos.
En un escenario de montaña rusa económica y política, el gobernador entrerriano busca asegurar que, ante cualquier eventual caída en la imagen presidencial, los puentes con la Jefatura de Gabinete permanezcan sólidos y operativos.
