El sector lácteo Mercosur, motor fundamental de la economía en el corredor del río Uruguay, atraviesa un escenario de incertidumbre debido a dos frentes simultáneos: una investigación por presunta competencia desleal iniciada por Brasil y la reciente oficialización del acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). Ambos factores amenazan la competitividad de la producción de Argentina y Uruguay en su principal destino de exportación.
La «guerra» de la leche en polvo: denuncias por dumping
La Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) formalizó una denuncia ante el Departamento de Defensa Comercial de su país contra cuatro empresas argentinas y tres uruguayas. La organización acusa a estas firmas de incurrir en dumping, ofreciendo leche en polvo a precios hasta un 60% inferiores a los de sus mercados internos.
Según consigna el periodista Sergio Pintado para Sputnik Mundo, entre las empresas investigadas se encuentra la uruguaya Conaprole. Desde el sector advierten que la posible aplicación de aranceles como medida sancionatoria impactaría directamente en los niveles de empleo y en la estabilidad de toda la cadena productiva rioplatense.
El desafío del acuerdo Mercosur-UE
Paralelamente, la firma del tratado con la Unión Europea introduce un nuevo factor de presión. El acuerdo establece cuotas recíprocas con arancel cero que se implementarán progresivamente en 10 años: 10.000 toneladas para leche en polvo, 5.000 para fórmulas infantiles y 30.000 para quesos.
Un informe del Instituto Nacional de la Leche (Inale) de Uruguay, citado por Pedro Tristant en Infobae, advierte que no se anticipan mejoras significativas para el sector. El ingreso de productos europeos, con alta reputación y esquemas de subsidios, deteriorará las condiciones de competencia para los productores locales en el mercado brasileño, donde antes la UE no tenía acceso preferencial.
Debilidades estructurales del bloque regional
Para expertos consultados, este conflicto evidencia las falencias del Mercosur como unión aduanera. Ignacio Bartesaghi, doctor en Relaciones Internacionales, señaló que Brasil suele apelar a estas investigaciones para proteger su industria interna en momentos de alta competitividad regional. Por su parte, el abogado argentino Alejandro Perotti explicó que el bloque carece de herramientas comunitarias de defensa comercial, lo que obliga a resolver los diferendos de forma bilateral o política.
El gobierno uruguayo, liderado por Yamandú Orsi, busca una solución a través del diálogo directo con la administración de Luiz Inácio Lula da Silva. Mientras tanto, el Ministerio de Ganadería uruguayo y los productores han iniciado gestiones ante la embajada brasileña para frenar medidas que consideran paraarancelarias.
Proyecciones económicas
Pese a la preocupación de los tamberos, el Ministerio de Economía de Uruguay mantiene una visión optimista sobre el acuerdo global. El ministro Gabriel Oddone estimó que el tratado generará un aumento de 1,5 puntos porcentuales en el PIB y un crecimiento del 4% en las exportaciones de bienes. No obstante, los especialistas advierten que el sector lácteo Mercosur deberá encarar un análisis profundo sobre su futuro y especialización para sobrevivir a la nueva competencia internacional.
