La implementación del sello Arroz Entrerriano continúa avanzando en la provincia. Con ese objetivo, el secretario de Industria, Comercio y Minería de Entre Ríos, Catriel Tonutti, mantuvo un encuentro en la ciudad de San Salvador con el intendente Jorge Zambón y representantes de la Fundación Proarroz, donde se analizaron las acciones necesarias para poner en funcionamiento la certificación.
Como parte de la agenda de trabajo, las autoridades recorrieron el Molino Arrocero Paoloni, donde conocieron las distintas etapas del proceso industrial y dialogaron con referentes del sector sobre los desafíos y oportunidades para la cadena productiva.
Un sello para distinguir la calidad del arroz entrerriano
El sello Arroz Entrerriano permitirá identificar aquellos productos elaborados en la provincia que cumplan con requisitos específicos de calidad, inocuidad, trazabilidad y sustentabilidad.
La iniciativa busca ofrecer una herramienta que permita a las empresas diferenciar su producción, agregar valor en origen y mejorar su posicionamiento tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Durante el encuentro, Catriel Tonutti explicó que el proyecto nació por iniciativa del sector productivo y posteriormente fue acompañado por el Estado provincial para convertirlo en una política de promoción.
«Es un proyecto impulsado por el sector privado, que desde el sector público tomamos y trabajamos para poder aplicarlo. Estamos en condiciones de comenzar a ponerlo en marcha», afirmó el funcionario.
Asimismo, señaló que el Gobierno provincial continúa acercando herramientas de apoyo a productores e industriales para fortalecer el desarrollo del sector.
La certificación alcanzará una variedad desarrollada en Entre Ríos
La certificación comprenderá inicialmente al arroz largo fino Gurí INTA CL, una variedad desarrollada a partir del trabajo conjunto entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Fundación Proarroz.
La propuesta apunta a consolidar una identidad productiva para un cultivo que tiene a Entre Ríos como una de las principales provincias productoras del país.
Garantías de calidad y trazabilidad
La directora general del Instituto de Control de Alimentación y Bromatología (ICAB), Karina Meier, explicó que el organismo tendrá a su cargo las tareas de control para verificar que la nueva variedad cumpla con los estándares establecidos.
Entre esos controles se encuentran la verificación de los atributos de calidad, inocuidad, genuinidad, además del funcionamiento de sistemas de trazabilidad y codificación que permitan realizar el seguimiento completo de cada lote producido.
Según indicó la funcionaria, la certificación brindará mayores garantías al consumidor y representará un elemento de prestigio para la industria arrocera provincial.
Una estrategia para ganar competitividad en el mercado internacional
Por su parte, el presidente de la Fundación Proarroz, Hugo Müller, sostuvo que la certificación permitirá diferenciar la producción entrerriana en un contexto internacional caracterizado por elevados niveles de stock y precios deprimidos.
El dirigente explicó que la nueva variedad representa una oportunidad para capturar mayor valor agregado, ya que se trata de un producto reconocido por su calidad y con demanda en mercados internacionales dispuestos a pagar un precio superior.
En ese sentido, destacó el trabajo conjunto entre el Gobierno de Entre Ríos, la industria arrocera y el sector productivo para fortalecer la competitividad de una de las principales economías regionales de la provincia.


