El intendente de Concordia, Francisco Azcué, oficializó una serie de cambios estratégicos en su equipo de gestión que afectan áreas sensibles de la administración municipal. A través de la publicación de los decretos 382/2.026 y 375/2.026 en el Boletín Oficial, se confirmó la salida de un secretario clave y la reestructuración de la Tesorería Municipal.
Cambios en Servicios Públicos
El movimiento de mayor impacto institucional es la renuncia del Arq. Alejandro Ernesto López al cargo de Secretario de Servicios Públicos. López figuraba como una pieza activa del gabinete hasta inicios de mayo, y su salida representa la primera vacante de relevancia en la primera línea de gestión durante este trimestre.
Según los considerandos del Decreto 382/2.026, la dimisión responde a que el arquitecto asumirá nuevas responsabilidades en otro organismo del Estado. Para cubrir el área de manera transitoria y evitar resentir el funcionamiento de los servicios, el Ejecutivo designó al Sr. Roberto Oscar Ramírez, quien se desempeña actualmente como Subsecretario del área y ahora acumulará ambas funciones.
Nueva conducción en la Tesorería Municipal
En paralelo a los cambios en el gabinete político, la administración municipal procedió a una renovación técnica en la Tesorería. El recambio se produce tras la jubilación de la agente Carmela María Lucrecia Gómez, quien prestó servicios en el municipio desde 1995 y se acogió a los beneficios del retiro ordinario.
Ante esta vacante, el intendente Azcué designó a la Cra. Silvina Raquel Rougier para quedar a cargo de la Tesorería Municipal de forma transitoria a partir del 1 de mayo. Rougier, quien revista en la categoría 20 del escalafón municipal, deberá cumplir con las funciones contables y financieras que exige la normativa vigente para el manejo de los fondos públicos.
Compactación y eficiencia administrativa
Este giro en la composición del gabinete se interpreta como una etapa de reorganización estratégica. En el compendio de gestión de abril y mayo, se observa una tendencia del municipio hacia la compactación de estructuras para optimizar recursos y centralizar decisiones, tal como sucedió previamente con la disolución de entes autárquicos como el InVyTAM.
La transición en Servicios Públicos y Tesorería ocurre en un contexto de fuerte readecuación presupuestaria, donde el municipio ha reforzado partidas por más de 139 millones de pesos para priorizar el mantenimiento vial y servicios básicos por sobre la estructura política central.
