La Gerencia General del Área de Hidrología de Salto Grande informó que el aporte al embalse en las últimas 24 horas fue de 5280 m³/s. A las 08:00 horas de este 15 de mayo de 2026, el caudal evacuado se situó en 7445 m³/s, mientras que el nivel del embalse alcanzó los 34,77 metros.
Según el comunicado oficial, el complejo hidroeléctrico mantiene una estrategia de regulación para optimizar el recurso y mitigar posibles efectos de crecidas, aprovechando la capacidad de almacenamiento temporal del embalse.
Proyecciones en los puertos de Concordia y Salto
El organismo binacional actualizó las previsiones de niveles para los puertos aguas abajo de la represa. Hasta la hora 15:00 del próximo martes, se estima que el caudal medio diario evacuado oscilará en un rango de entre 7500 y 4000 m³/s.
De acuerdo con las actualizaciones operativas del 17 de mayo, las cotas en el puerto de Concordia se mantendrán entre una máxima de 6,50 metros y una mínima de 2,70 metros. En el puerto de Salto, los valores de referencia se ubican en una máxima de 6,70 metros y una mínima de 2,90 metros. Por su parte, el nivel del embalse mostrará una tendencia hacia los 33,90 metros en los próximos días.
Comportamiento de la cuenca y precipitaciones
El análisis hidrológico revela una marcada disminución de las lluvias tras los registros del pasado 8 de mayo, cuando se observaron hasta 43 mm en la cuenca incremental de Salto Grande. Desde el 11 de mayo, no se han registrado precipitaciones significativas en las áreas de aporte directo.
El pronóstico meteorológico para la semana del 16 al 22 de mayo indica condiciones de estabilidad. Se esperan lluvias aisladas y de escaso milimetraje en la cuenca alta (Itá y Foz do Chapecó), con un total acumulado previsto de 28 mm para el período, mientras que para la región de Salto Grande no se proyectan precipitaciones.
Contexto operativo y funciones del complejo
Ubicada en el curso medio del río Uruguay, la represa de Salto Grande cumple un rol estratégico en la generación de energía para Argentina y Uruguay, abasteciendo aproximadamente el 7% y el 50% de la demanda eléctrica de cada país, respectivamente.
Además de la producción energética, el complejo prioriza el uso doméstico y sanitario del agua, la navegación y el riego. La regulación del flujo mediante la apertura del vertedero permite reducir hasta tres metros el impacto de las inundaciones en las ciudades ribereñas situadas al sur del embalse.
