El Tribunal Superior de Londres le concedió este lunes la libertad bajo fianza a Julián Assange, el fundador de Wikileaks, quien estuvo más de 1.900 días detenido por espionaje tras haber publicado documentos clasificados estadounidenses, abordó un avión y partió del Reino Unido con destino a Australia, informó la organización.
“Este es el resultado de una campaña global que abarcó a organizadores de base, defensores de la libertad de prensa, legisladores y líderes de todo el espectro político, hasta llegar a las Naciones Unidas. Esto creó el espacio para un largo período de negociaciones con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que condujo a un acuerdo que aún no se ha cerrado formalmente. Proporcionaremos más información lo antes posible”, publicó Wikileaks en las redes sociales al dar a conocer la noticia.
Julian is free!!!!
Words cannot express our immense gratitude to YOU- yes YOU, who have all mobilised for years and years to make this come true. THANK YOU. tHANK YOU. THANK YOU.
Follow @WikiLeaks for more info soon…pic.twitter.com/gW4UWCKP44
— Stella Assange #FreeAssangeNOW (@Stella_Assange) June 25, 2024
“Después de más de cinco años en una celda de 2×3 metros, aislado 23 horas al día, pronto se reunirá con su esposa Stella Assange y sus hijos, que sólo conocen a su padre tras las rejas”, agrega el cmonunicado. Momentos después, su esposa celebraba la liberación y agradecía a todos los que apoyaron la causa.
“WikiLeaks publicó historias innovadoras sobre corrupción gubernamental y abusos contra los derechos humanos, responsabilizando a los poderosos por sus acciones. Como editor en jefe, Julian pagó severamente por estos principios y por el derecho del pueblo a saber“, señaló la organización.
El comunicado cierra informando que “al regresar a Australia, agradecemos a todos los que nos apoyaron, lucharon por nosotros y permanecieron totalmente comprometidos en la lucha por su libertad. La libertad de Julian es nuestra libertad”.
Sergún publicó en redes sociales Aitor Martínez, abogado del periodista, Assange logró un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que permitió su liberación.
AGUSTÍN LECCHI: “HOY EL MUNDO ES UN POCO MÁS JUSTO”
El Secretario general del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa), Agustin Lecchi, publicó en redes sociales un mensaje apenas conocida la noticia de la liberación de Assange en el que destacó que el periodista “es un faro de lucha por la libertad de expresión” y lo acompañó con la imagen del carnet con el que fue declarado afiliado honorario del sindicato.
La asamblea de @sipreba lo declaró afiliado honorario y @PrensaFATPREN recibió a @wikileaks a quienes hoy felicitamos y abrazamos.
Hoy el mundo es un poco más justo. Assange es un faro de lucha por la libertad de expresión y contra el cinismo yanqui pic.twitter.com/T4EboKo2GF
— Agu Lecchi (@AguLecchi) June 25, 2024
EL HOMBRE QUE HIZO TEMBLAR A LOS PODEROSOS
Assange creó en 2006 un medio de comunicación sin fines de lucro al que llamó WikiLeaks. Allí publicó más de 10 millones de documentos clasificados proporcionados por fuentes anónimas. Estados Unidos se encontró de pronto con un medio que revelaba los más oscuros secretos filtrados desde el Pentágono sobre sus operaciones en Irak y Afganistán y sobre su manejo de la cárcel de Guantánamo, además de correspondencia confidencial del gobierno y sus embajadas en todo el mundo.
En 2010 Assange fue designado por los lectores de la revista Time como personaje del año y el semanario Newsweek lo definió en 2012 como uno de los personajes más revolucionarios. Precisamente en 2010, cuando WikiLeaks alcanzó su mayor popularidad con sus filtraciones explosivas, Suecia reclamó la detención de Assange por dos acusaciones, una por la violación de una mujer y otra por acoso sexual, durante una visita a Estocolmo para dar una conferencia. Esos cargos serían abandonados con el tiempo.
Assange negó la veracidad de ambas acusaciones, pero tuvo que purgar un arresto domiciliario en la casa rural inglesa de un amigo y colega, hasta que en mayo de 2012 el Tribunal Superior de Londres accedió a su extradición a Suecia. En junio, ante el acoso al que estaba siendo sometido y para evitar su extradición, Assange se refugió en la embajada de Ecuador en Londres, donde estuvo siete años durante el gobierno de Rafael Correa.
Con la llegada al poder de Lenin Moreno, Ecuador dejó de darle asilo a Assange. Fue detenido por las autoridades británicas el 11 de abril de 2019. En septiembre de 2021 una investigación de Yahoo News denunció que la CIA planeaba secuestrar o incluso matar a Assange en la embajada. Esa denuncia fue confirmada a Página/12 por Kristinn Hrafnsson, quien sostuvo que «la investigación de Yahoo News no fue desmentida por nadie y fue incluso confirmada por el exdirector de la CIA, Mike Pompeo».
El 23 de mayo de 2019 la justicia estadounidense, que ya lo acusaba de «piratería informática», lo acusó por otros 17 cargos en virtud de las leyes antiespionaje. Assange se exponía a hasta 175 años de cárcel. El 24 de febrero de 2020 la justicia británica empezó a examinar la solicitud de extradición estadounidense, que fue postergada debido a la pandemia de covid-19. La esposa de Assange, la abogada Stella Morris, advirtió que entregarlo a Estados Unidos desembocaría en una «pena de muerte».
El 4 de enero de 2021 la jueza británica Vanessa Baraitser rechazó la solicitud estadounidense, considerando que las condiciones de encarcelamiento en ese país podían conllevar un riesgo de suicidio. La justicia británica decidió mantenerlo tras las rejas. En diciembre de ese año el Tribunal Superior de Londres anuló el rechazo a la extradición al considerar que Estados Unidos había brindado garantías sobre el trato que le sería brindado al fundador de WikiLeaks.
El 26 de marzo de este año los jueces británicos pidieron a las autoridades estadounidenses que garanticen que Assange podría acogerse a la Primera Enmienda de la Constitución, que protege la libertad de expresión, y que no sería condenado a la pena de muerte. Pero las garantías presentadas por Estados Unidos en el primero de los puntos no lograron convencer a los magistrados del Tribunal Superior londinense.
El 9 y el 10 de julio se esperaba examinar el recurso de Assange contra su extradición hacia Estados Unidos, pero el acuerdo conocido en las últimas horas puso fin a una tormentosa novela que duró casi 14 años. Assange defendió en todo momento que las informaciones reveladas en 2010 sirvieron para dar a conocer crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos.
