Internacional

El Gobierno británico aprobó la extradición de Assange a EE.UU.

Acusado de espionaje, de ser declarado culpable, el fundador de WikiLeaks puede ser condenado a 175 años de cárcel, en un caso que las organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian como un peligroso ataque a la libertad de prensa.

El gobierno británico firmó este viernes la extradición del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, a Estados Unidos, donde se lo acusa de haber difundido documentos confidenciales y podría recibir una sentencia de hasta 175 años de prisión, según los defensores del periodista que apelarán esta decisión que marca “un día negro para la libertad de prensa”.

“En virtud de la ley de 2003 sobre la extradición, la ministra firmará una orden si no hay ningún motivo que la prohíba”, dijo un portavoz del Ministerio de Interior, al confirmar que el titular de la cartera, Priti Patel, había firmado el decreto para trasladar al australiano, que tiene 15 días para apelar esta decisión.

De ser declarado culpable en EE.UU, Assange puede ser condenado a 175 años de cárcel, en un caso que las organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian como un peligroso ataque a la libertad de prensa

El portal WikiLeaks calificó de “día oscuro para la libertad de prensa y la democracia británica” la decisión de Reino Unido.

“Cualquiera en este país que se preocupe por la libertad de expresión debería estar profundamente avergonzado de que la ministra del Interior haya aprobado la extradición a Estados Unidos, el país que planeó su asesinato”, señaló en un comunicado difundido en sus redes sociales.

En ese texto, WikiLeaks anticipó que apelará la decisión, algo que solamente podrá hacer si el Tribunal Superior británico lo autoriza, con la posibilidad de ir en última instancia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Según el vocero del Ministerio de Interior, “los tribunales británicos no concluyeron que sería opresivo, injusto o un abuso procesal extraditar al señor Assange”.

“Tampoco concluyeron que la extradición fuera incompatible con sus derechos, incluyendo el derecho de tener un juicio justo, y con la libertad de expresión, y (garantizaron) que durante su estancia en Estados Unidos será tratado de manera apropiada, también con respecto a su salud”, agregó citado por la agencia de noticias AFP.

La justicia estadounidense quiere juzgarlo por difundir a partir de 2010 más de 700.000 documentos secretos sobre las actividades diplomáticas y militares estadounidenses, en particular en Irak y Afganistán.

“Si es extraditado a Estados Unidos, las condiciones en las que se hallará serán opresivas (…) Ello lo impulsará al suicidio”

  • Ataque a la libertad de prensa

Entre esos documentos figuraba un video que mostraba a civiles, incluidos dos periodistas de la agencia de noticias Reuters, muertos por disparos de un helicóptero de combate estadounidense en Irak en julio de 2007.

Acusado de espionaje, de ser declarado culpable Assange puede ser condenado a 175 años de cárcel, en un caso que las organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian como un peligroso ataque a la libertad de prensa.

El gobierno estadounidense afirma, por su parte, que el australiano de 50 años puso en peligro la vida de numerosos informantes al publicar documentos clasificados.

Assange fue recluido en 2019 en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh por violar su libertad condicional cuando en 2012 se refugió en la embajada de Ecuador en Londres para evitar ser extraditado a Suecia por cargos de violación que fueron abandonados desde entonces.

En enero de 2021, la justicia británica decidió a su favor: la jueza Vanessa Baraitser rechazó la extradición por considerar que el australiano, de frágil salud física y psicológica, corría el riesgo de suicidarse en el sistema penitenciario estadounidense.

Pero en diciembre de 2021, Washington logró que la Alta Corte de Londres anulara esa decisión, asegurando que no sería encarcelado en la prisión de alta seguridad ADX de Florence, en Colorado, donde están detenidos miembros de la organización yihadista Al Qaeda.

Y garantizaron que recibiría la atención clínica y psicológica necesaria, mencionando incluso la posibilidad de permitir que cumpliera su condena en su Australia natal.

  • Snowden

El exanalista de inteligencia estadounidense, Edward Snowden, también criticó la extradición firmada por el Reino Unido al recordar que “todos los grupos serios de libertad de prensa del mundo protestaron contra eso”.

“Es un símbolo atroz de hasta qué punto decayó el compromiso de los gobiernos británico y estadounidense con los derechos humanos”, añadió Snowden, quien también es reclamado por Washington por espionaje después de que filtrara que agentes de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) recababan información de los teléfonos de millones de ciudadanos.

En Moscú, la portavoz de la diplomacia rusa, María Zajarova, ironizó: “Es la apoteosis del humanismo, el apogeo de la libertad de expresión. Recuerdo que Assange puede ser condenado a 175 años de prisión por actividad periodística”.

  • Mélenchon dará la nacionalidad francesa a Assange si es electo primer ministro

El líder de la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, aseguró este viernes que si consigue la mayoría necesaria para ser primer ministro en los próximos comicios legislativos le otorgará la nacionalidad francesa al periodista Julian Assange.

Las declaraciones del dirigente llegan a pocas horas del cierre de la campaña para la segunda vuelta de los comicios en Francia y en reacción a la decisión del Gobierno británico de extraditar a Estados Unidos al fundador de WikiLeaks.

“Si soy primer ministro el lunes, el señor Julian Assange, creo que lo ha solicitado, será naturalizado como ciudadano francés y pediremos que sea evacuado a nuestro país”, afirmó el líder de coalición de izquierda NUPES en una rueda de prensa en París.

A la fuerza, que agrupa a socialistas, comunistas y ecologistas le faltaron muy pocos votos en la primera vuelta para alcanzar a la coalición Juntos del presidente Emmanuel Macron.

  • Desde la Argentina insisten en que la vida de Assange correrá riesgo si lo extraditan a EEUU

El periodista O’Donnell, autor de dos libros sobre las revelaciones de WikiLeaks y su impacto para la Argentina (“Argenleaks” y “Politileaks”), consideró “una gran tristeza” pero al mismo tiempo “una noticia esperada” la determinación de la ministra del Interior del gobierno de Boris Johnson, Priti Patel, aunque señaló que Assange apelará ante al Corte Europea de Derechos Humanos, ya que “está siendo extraditado por un cargo de espionaje, que en todas las jurisprudencias mundiales está considerado un crimen político” y en esos casos la extradición está “prohibida”, marcó, “tanto en la legislación británica como en la legislación europea”.

En tanto, la exdiplomática Castro, quien se desempeñó como embajadora de la Argentina en el Reino Unido durante el tiempo en que Assange estuvo asilado en la embajada de Ecuador en Londres, alertó que la vida del líder de WikiLeaks “corre riesgo” si se concreta la extradición para enfrentar en los tribunales estadounidenses “cargos por 175 años de prisión, es decir, por varias vidas”, al referirse al juicio impulsado por un Estado (por EEUU) que en administraciones anteriores incluso llegó a pensar, dijo, en “un complot para asesinarlo”.

“¿A qué clase de juicio justo dice Priti Patel (ministra del Interior británica) que se va a enfrentar Assange si tiene cargos por 175 años de prisión? Además, recordemos que él no es norteamericano, no se rige por las normas de Estados Unidos”, remarcó la exembajadora, para quien el fundador de la plataforma WikiLeaks no puede ser definido como un “hacker” porque “él no fue contratado por los servicios de seguridad de los EEUU y luego violó ese contrato revelando determinadas cosas”, según diferenció en declaraciones a la radio AM750.

En cuanto a las consecuencias a nivel mundial de la extradición, Castro alertó que a partir de ahora “cualquier periodista de investigación que moleste a Estados Unidos revelando verdades incómodas, en cualquier parte del mundo, podrá ser juzgado como si fuera un poder global, una gobernanza global, en los Estados Unidos, y extraditado allí para ser juzgado según sus propias normas”.

Por su parte, O’Donnell recordó en diálogo con Télam que durante la gestión republicana de Donald Trump el entonces titular de la CIA, Mike Pompeo, utilizó ex profeso un término para definir a Assange como integrante de una “una agencia de inteligencia hostil no estatal”, y dijo que esa calificación respondía a una estrategia para “de alguna manera abrir la puerta a todas las operaciones para secuestrarlo y asesinarlo que se bajaron durante su mandato ahí”.

“Eso lo demostró claramente la investigación que hizo el periodista Mike Isikoff en Yahoo News, sobre cómo Mike Pompeo discutió en los más altos niveles la posibilidad de asesinar o secuestar a Assange, y en ese momento Pompeo era jefe de la CIA”, precisó el periodista argentino, también autor del libro “Hermano”, sobre las confesiones de Mariano Macri, el hermano del expresidente y fundador del partido PRO.

O’Donnell entrevistó varias veces a Assange y en dos de sus libros analizó desde el foco de interés argentino las revelaciones realizadas por WikiLeaks sobre el contenido de los cables diplomáticos de las embajadas de EEUU alrededor del mundo.

Tanto para O’Donnell como para Castro, la acción de la plataforma creada por Assange generó un “quiebre muy grande” en el ejercicio del periodismo, porque al hacer pública información secreta de gobiernos y empresas sobre hechos que afectaban a millones de personas terminó “interpelando a los grandes medios” y puso de manifiesto “su falta de capacidad para revelar los secretos de los poderosos”, criticó el periodista.

“A medida que avanzaba el fenómeno de concentración de medios y de innovación tecnológica los grandes medios tradicionales terminaron siendo grandes corporaciones llenas de secretos que les impiden revelar secretos ajenos. WikiLeaks, de forma disruptiva, vino a interpelar eso. Yo siempre repito una frase que me dijo Assange y es que ‘conseguir información es fácil, lo difícil es publicarla’. No es lo mismo el diario de familia que era el Washington Post cuando destapó el Watergate, que el diario de Jeff Bezos que es hoy, un diario que pertenece a uno de los hombres más ricos del mundo”, analizó O’Donnell en diálogo con esta agencia.

Castro, desde una mirada similar, dijo que uno de los grandes aportes de WikiLeaks fue “revelar crímenes de guerra, en particular los crímenes de guerra de EEUU, como también el espionaje global y la corrupción global”, y luego planteó que “el gran calvario de Assange empezó hace diez años, con aquel famoso video que se llamaba ‘daño colateral, collateral murder’, un video de dos estadounidenses en Irak tirando a civiles desde un avión como si fuera un videojuego”.

“Decían ‘shot’, ‘play’, se reían. Y entre esos civiles que mataron, mataron a dos periodistas de Reuters que estaban desaparecidos y sobre quienes sus familias en ese momento no sabían dónde estaban. Así comenzó el calvario de Julian Assange”, añadió la exembajadora en referencia al asesinato en julio de 2007, desde dos helicópteros Apache estadounidenses, de un grupo de civiles en Bagdad, entre los que se encontraban el fotógrafo de Reuters Namir Noor-Eldeen y su conductor Saeed Chmagh.

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