El colectivo ciudadano “Firma por el Río” advirtió que el proyecto de la empresa HIF en Paysandú aún debe atravesar varias aprobaciones ambientales obligatorias. Además, cuestionó la posible localización de la planta sobre padrones costeros cercanos al Área Protegida Islas del Queguay, por considerarla ambientalmente inadecuada.
El Movimiento Sanducero de Participación Ciudadana “Firma por el Río” emitió una declaración pública en la que cuestiona aspectos ambientales, territoriales y de localización del proyecto de la empresa HIF, que prevé instalar una planta productora de e-combustibles en Paysandú. La respuesta surge tras el reciente comunicado oficial de Presidencia de la República del Uruguay, emitido el 18 de diciembre, donde se anunció la firma de un nuevo Memorando de Entendimiento con la compañía.
Recuerdan que el proyecto aún no cuenta con aval ambiental definitivo
Según el colectivo, el anuncio oficial retoma, con mínimas variaciones, los lineamientos ya difundidos en febrero de 2024 por el gobierno anterior. No obstante, señalan que el proyecto está lejos de tener una aprobación ambiental final.
Recordaron que la Viabilidad Ambiental de Localización otorgada por el Ministerio de Ambiente a los padrones N.º 11.950 y 11.951 corresponde únicamente al anteproyecto presentado por la empresa, y constituye solamente el primer paso de un proceso más amplio.
Por lo tanto, HIF deberá presentar el proyecto definitivo y elaborar un Estudio de Impacto Ambiental completo para aspirar a la Autorización Ambiental Previa, indispensable antes de iniciar las obras. Además, aun si ese permiso se obtiene, el marco legal uruguayo exige posteriormente la Autorización Ambiental de Operación, requisito clave antes de comenzar la actividad industrial.
Cuestionan la ubicación cercana a un área protegida
Otro punto señalado por el movimiento ciudadano es la falta de precisión del comunicado gubernamental respecto a la localización final de la planta. Para “Firma por el Río”, este dato es crucial debido a la sensibilidad ambiental de la costa sanducera.
El colectivo manifestó su firme rechazo a la instalación del emprendimiento en los padrones mencionados, ubicados sobre la costa del río Uruguay y próximos a Isla Grande del Queguay y Isla San Miguel, territorios que integran el Área Protegida Islas del Queguay. A su entender, se trata de una ubicación inadecuada tanto por su proximidad directa a un espacio protegido como por la función ambiental estratégica de esa zona costera.
Una zona de alto valor ambiental y patrimonial
Desde el movimiento recordaron que, en el proyecto original elaborado por el Grupo de Estudio del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (GENSA), esos padrones estaban incluidos dentro de la propuesta de protección. Destacaron su continuidad con el monte ribereño del río Uruguay y su rol como área de amortiguación ambiental.
Finalmente, el colectivo reafirmó la necesidad de que cualquier iniciativa industrial de gran porte se evalúe con información completa, participación ciudadana real y estricto cumplimiento de la normativa ambiental, especialmente cuando involucra territorios de alto valor ecológico, paisajístico y patrimonial para Paysandú y Uruguay.
