Productores de cítricos denuncian descapitalización, falta de créditos y ausencia de asistencia estatal tras las heladas de 2025 en Entre Ríos.
La citricultura entrerriana enfrenta una situación crítica tras las heladas de julio de 2025, que afectaron la cantidad y calidad de la producción. Los pequeños y medianos productores denuncian descapitalización y la falta de asistencia concreta por parte del Estado provincial y nacional.
Impacto de las heladas y granizo
Melania Zorzi, presidenta de la Federación del Citrus de Entre Ríos (FeCiER), advirtió que los productores “no pueden realizar el manejo nutricional y sanitario en tiempo acorde” para recuperar los lotes. Sin créditos adecuados ni ayuda directa, muchos lotes quedaron parcialmente destruidos o fueron replantados.
En Concordia, las mandarinas fueron las más afectadas; mientras que en Federación, el granizo agravó la situación. Al oeste de Chajarí, se reportaron daños totales en algunos predios, obligando a cortar y replantar plantas enteras.
Emergencia y desastre agropecuario
El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró el estado de emergencia y/o desastre agropecuario en diversas zonas afectadas. Según Zorzi, la declaración permite alivios fiscales, como prórrogas del impuesto inmobiliario rural o exenciones, pero no garantiza asistencia económica directa.
“Los productores que obtengan el certificado de emergencia podrán prorrogar vencimientos de impuestos; quienes estén en estado de desastre estarán eximidos. Pero más allá de eso, no hay ayuda concreta”, enfatizó la presidenta de la FeCiER.
Créditos blandos y seguros climáticos, necesidades urgentes
Uno de los reclamos más importantes del sector es la gestión de créditos adaptados a la citricultura, considerando los largos tiempos de recuperación de plantaciones, poda, riego y fertilización.
Además, la Federación del Citrus mantiene conversaciones con aseguradoras para implementar un seguro contra heladas y granizo, que aún está en desarrollo, pero representa una herramienta clave frente a la creciente frecuencia de eventos climáticos extremos.
El reclamo al Estado y la importancia regional
Zorzi remarcó: “No pedimos subsidios, pedimos herramientas para seguir produciendo”. La citricultura no solo sostiene la economía provincial, sino también comunidades rurales y empleo local, consolidando la identidad productiva de Entre Ríos. La falta de políticas concretas para proteger esta actividad representa un riesgo para la economía regional y la integración productiva del área de Salto Grande.
