Con una ocupación hotelera promedio del 55%, la provincia mostró señales positivas aunque contenidas. Las promociones, el clima y las escapadas de último momento fueron claves.
Entre Ríos culminó el último fin de semana largo por el Día de la Bandera con mejores resultados que el anterior, según el informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Si bien el nivel de ocupación hotelera alcanzó el 55%, aún se mantiene lejos de los registros previos a la crisis económica, aunque con un leve repunte gracias al turismo de cercanía, el buen clima y las promociones que impulsaron los prestadores.
El producto estrella volvió a ser el circuito termal, que mantuvo un flujo constante de visitantes en localidades como Colón, San José, Villa Elisa y Federación. El “Pasaporte Termal”, junto a una amplia batería de descuentos y beneficios, fue una de las claves que ayudó a atraer a turistas, especialmente de la región centro y litoral.
En paralelo, actividades como el astroturismo en el Parque Nacional El Palmar, las ferias gastronómicas, los paseos náuticos y las visitas a bodegas sumaron valor a la experiencia, especialmente para quienes eligieron viajes breves, con estadías reducidas y decisiones de último momento.
Desde el sector turístico provincial reconocen las dificultades impuestas por el contexto macroeconómico, pero destacan la competitividad en precios de Entre Ríos frente a otros destinos y el esfuerzo del sector privado, que mantiene tarifas congeladas desde comienzos de año. Se multiplicaron promociones como 3×2 en alojamientos, rebajas en entradas a complejos y beneficios por compra anticipada.
Las ciudades con mayor nivel de visitas fueron Colón, Federación, Gualeguaychú y Villa Elisa, destacándose por su capacidad de atraer tanto a turistas como a excursionistas espontáneos, muchos de ellos sin reservas previas.
TURISMO MÁS AUSTERO, PERO CON ALTA CIRCULACIÓN
A nivel nacional, más de 1,4 millones de turistas se movilizaron durante el feriado por el Día de la Bandera, sumando un total de 2,1 millones en los dos fines de semana largos de junio, con un gasto global estimado en $412.372 millones, según CAME.
No obstante, el informe remarca un descenso del 16,6% en la cantidad de turistas respecto al mismo período del año pasado y un gasto 27,9% menor en términos reales, lo que refleja un comportamiento más austero. La estadía promedio bajó a 2,2 noches, frente a las 2,9 noches del año anterior.
A pesar de este panorama, el balance general del primer semestre de 2025 muestra que 8,8 millones de turistas ya se movilizaron por todo el país durante los fines de semana largos, generando un impacto económico superior a los $2 billones, beneficiando principalmente a pequeñas y medianas empresas del sector.
Entre Ríos apuesta a sostener la actividad en temporada baja
Con el calendario de vacaciones de invierno en el horizonte, el sector turístico entrerriano mantiene expectativas moderadas, pero apuesta a sostener el flujo turístico durante la temporada baja mediante promociones, propuestas diferenciadas y el valor agregado de su entorno natural y termal.
Los fines de semana largos, aunque golpeados por el contexto, siguen consolidándose como una herramienta clave para dinamizar las economías regionales y mantener activo el turismo interno, especialmente en provincias como Entre Ríos que ofrecen cercanía, precios accesibles y diversidad de experiencias.
