Brasil tiene 1.942 municipios en riesgo climático extremo ante la escalada de incendios forestales y quemas de biomas, principalmente en las regiones de la Amazonía, el Cerrado y el Pantanal. Ésta última está amenazada de extinción, dice ministra de Medio Ambiente.
En una audiencia pública en la Comisión de Medio Ambiente del Senado, el miércoles (4), la ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, Marina Silva, advirtió que el cambio climático puede llevar a pérdidas como la desaparición del bioma del Pantanal. Silva también abogó para que el Congreso cree un marco regulador de las emergencias climáticas, una vez que hay 1.942 municipios en situación de riesgo climático extremo.
La ministra fue invitada a dar aclaraciones sobre la actuación del gobierno federal ante la escalada de incendios forestales y quemas de biomas, principalmente en las regiones de la Amazonía, el Cerrado y el Pantanal. El Pantanal es el menor de todos los biomas brasileños y un santuario de la biodiversidad. “Según los investigadores, si continúa el mismo fenómeno respecto al Pantanal, el diagnóstico es que podríamos perderlo a finales de este siglo. Esto tiene nombre: baja pluviosidad, alta evapotranspiración, no pudiendo alcanzar el nivel de inundación ni de los ríos ni de la llanura de inundación», dijo la ministra.
Datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) mostraron 68,3 mil incendios en agosto de este año, un aumento del 144% en comparación con el mismo período de 2023.
EL MAYOR BIOMA DE HUMEDAL DEL MUNDO
El pantanal brasileño es el mayor bioma de humedal del mundo. Con sus 150 mil kilómetros cuadrados, el Pantanal ocupa un área equivalente al 1,8 % del territorio brasileño y se extiende a través de los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul. Este mixto de campiñas, sabanas y bosques constituye una macrorregión que alberga a la mayor llanura aluvial del planeta y compone, junto a la región del Gran Chaco, ubicada más al sur, un complejo de humedales con una gran biodiversidad, que les suministra servicios ecosistémicos y culturales a Brasil, Bolivia y Paraguay.
Con todo, y al igual que la Selva Amazónica y el Cerrado −la sabana brasileña−, el Pantanal ha venido siendo objeto de una fuerte presión provocada por la expansión de la actividad agropecuaria.
En los últimos años ha venido siendo también escenario de una cantidad sin precedentes de incendios, la mayoría provocados por la acción humana con el objetivo de expandir las áreas agrícolas y de pasturas.
