Salud

Testean al personal de salud para anticiparse a la cadena de contagios de COVID-19

Científicos de la Universidad Nacional del Sur y el Conicet desarrollaron en tiempo récord un procedimiento de vigilancia epidemiológica para el personal de salud. Se testean asintomáticos agrupados –lo que reduce los costos– para adelantarse a la propagación de la enfermedad. Ya se aplica en hospitales y centros de atención primaria.

Reducir los contagios de coronavirus disease 2019, es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2. Produce síntomas similares a la gripe, y en casos graves produce neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda, sepsis y choque séptico.»>COVID-19 en personal de salud expuesto a pacientes es una meta prioritaria para proteger recursos humanos indispensables en el sostén de la capacidad médica y hospitalaria. Con ese objetivo, un grupo de investigadores de la Universidad Nacional del Sur (UNS) de Bahía Blanca y el Conicet comenzó a aplicar en hospitales locales una estrategia de vigilancia epidemiológica focalizada en personal médico, de enfermería, auxiliares y administrativos, a partir del uso de la técnica de PCR en tiempo real en individuos asintomáticos. Es que detectar asintomáticos en el personal de salud es una forma de adelantarse al crecimiento de la curva de la enfermedad.

“Trabajamos con equipos de salud de áreas críticas, en quienes la infección posee un alto impacto epidemiológico –por el alto riesgo de contagio secundario–, y también sanitario, por la reducción de la capacidad de respuesta del sistema”, explica a Argentina Investiga la bioquímica Marta del Valle, una de las responsables de la iniciativa. “Lo más importante es que un asintomático puede ser una persona presintomática (que está en el instante previo a manifestar síntomas) y entonces puede tener una carga viral contagiosa”, agrega la especialista y directora asociada de Desarrollo de Planeamiento del Hospital Municipal Leónidas Lucero, profesora de Epidemiología en la carrera de Medicina de la UNS y codirectora de este proyecto.

La primera fase fue el desarrollo y la validación de un método de testeo por PCR en tiempo real que fue hecho bajo la dirección de las doctoras Cecilia Bouzat y Carmen Esandi. Ahora se encuentra en la etapa de puesta en marcha con testeos en los equipos de salud de áreas críticas, que están en contacto con pacientes con alta carga viral, mediante hisopados nasofaríngeos. “Para maximizar la eficiencia y poder reducir los tiempos y los costos, hacemos pooles (grupos) de cuatro o cinco muestras. Si da positivo, seguimos con muestras de cada uno, individualmente. Hasta ahora hemos tomado muestras en terapia intensiva, guardia, el centro respiratorio y la sala de internación de clínica COVID, incluyendo a todo el equipo de salud: médicos, enfermeros, mucamos, camilleros, administrativos. Ahora estamos comenzando con el testeo en los centros respiratorios del primer nivel de atención” agrega del Valle.

Un punto central es que el procedimiento es más económico porque se implementó un desarrollo propio y no un kit comprado como se utiliza en otros laboratorios. “Faltan muchos estudios científicos para tener certezas, pero la evidencia mundial indica que es efectivo identificar personas asintomáticas que estén portando el virus, independientemente de la carga viral que tengan. También hay personas oligosintomáticas, es decir, tienen síntomas muy leves y muy pequeños que aún no han identificado como tales, y pueden determinarse con el testeo”, señala del Valle.

“Nos unimos distintas instituciones para trabajar en conjunto por la ciudad desarrollando una técnica de testeos PCR más económica y más sencilla y la puesta a punto de un screening para abarcar una población más alta mediante testeos de asintomáticos. Así nos adelantamos a que se produzcan los contagios entre personas que están trabajando sin conocer que tienen la enfermedad”, explicó la doctora Cecilia Bouzat, investigadora superior del Conicet y directora del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB), perteneciente a la UNS y el Conicet. En este instituto se modificó un laboratorio para dedicar exclusivamente a este trabajo. Allí se hace la extracción de RNA y el test PCR a las muestras obtenidas en los hisopados que se hacen en los hospitales.

Según explica Bouzat, “cuando llegó la pandemia el primer objetivo fue buscar una forma de colaborar. A partir de allí tomó forma la idea y comenzamos a trabajar con un equipo muy grande”. Está integrado por las doctoras Lorena Germán y Victoria Ayala, responsables del laboratorio de Virología y su seguridad, la doctora Carmen Esandi y el bioquímico experto en PCR Ignacio Bergé responsables del laboratorio de Biología Molecular, y el bioquímico Joel Marinovich residente del Hospital Municipal, quien realizó una rotación en el hospital Ramón y Cajal de Madrid (España) en plena pandemia y aporta su experiencia en el tema. También participan la magíster Eugenia Esandi, y la licenciada Gabriela Serralunga, docentes de los Departamentos de Economía y Matemática de la UNS, respectivamente, a cargo de los análisis epidemiológicos. A ellos se les sumó el doctor Nicolás García, del Departamento de Física, que diseñó el software para la carga de datos del hisopado hasta el reporte final. La financiación proviene del Ministerio de Ciencia y Tecnología, mediante un subsidio ganado en una convocatoria en la que se presentaron más de 500 propuestas. Los equipos de PCR y las campanas de bioseguridad ya estaban en el Instituto, y con el primer desembolso del subsidio se compraron los insumos.

“Estar en España en plena pandemia es algo que nunca esperé. Allá trabajé en el sector de virología molecular del Hospital y pude participar en la puesta a punto de los protocolos que estaban preparando para cuando llegara la pandemia. Nuestro nivel universitario es muy bueno, y en España me decían que los argentinos estamos muy capacitados. Me puso muy contento que me invitaran a participar de este proyecto porque sentía que podía devolver algo de lo que había aprendido a mi ciudad y a mi país. Mi función es procesar las muestras, y hacer el procesamiento mediante pooles permite estudiar muchos hisopados a la vez y abaratar los costos de extracción del material genético”, explicó Joel Marinovich.

Del Valle también valoró que esta iniciativa haya surgido como un proyecto colaborativo en el que están involucrados el Hospital Municipal, el Hospital Penna, la secretaría de Salud municipal, la Región Sanitaria I y la UNS y el Conicet. “A lo mejor en la industria este desarrollo llevaría meses y acá nuestros investigadores lo han hecho en tiempo récord, con mucha vocación y compromiso. Es para destacar el trabajo de distintos departamentos de la UNS; hay mucha gente que podría estar tranquila en su lugar de trabajo, haciendo sus tareas habituales, y sin embargo se ha puesto a disposición en esta crisis para trabajar desarrollando algo para otros”, destacó

Fuente: Argentina Investiga

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