Estrategia de “regionalismo abierto” profundizó inserción internacional de Uruguay en los últimos 15 años

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La política de inserción internacional adoptada por los últimos tres gobiernos ha permitido al país incrementar su presencia en los circuitos globales de bienes, servicios e inversiones, destaca el documento Un Uruguay Para Todos, elaborado por Presidencia de la República. Esa estrategia impulsó negociaciones bilaterales para mejorar el acceso a mercados en tiempos de estancamiento del multilateralismo comercial.

En el período 2015-2020, la inserción comercial permitió a Uruguay alcanzar convenios comerciales preferenciales con terceros mercados. Tal es el caso del acuerdo de libre comercio firmado con Chile, la profundización del existente con México, la finalización de las negociaciones para una asociación estratégica Mercado Común del Sur (Mercosur)-Unión Europea y el tratado Mercosur-Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por su siglas en inglés).

También se encuentran muy avanzadas, en el marco del Mercosur, las negociaciones con Corea del Sur, Canadá y Singapur, consigna el documento Un Uruguay Para Todos.

En cuanto al Mercosur, Uruguay se comprometió con el proceso de “sinceramiento” del bloque eliminando la mayoría de las barreras no arancelarias y logrando avances sustantivos en las denominadas nuevas disciplinas del comercio internacional.

“En las últimas dos décadas, Uruguay ha experimentado una mayor apertura, que le permitió insertarse de manera dinámica en los flujos comerciales globales, conjuntamente con una profunda transformación productiva, lo que se refleja en un cambio en la composición de sus exportaciones”, añade el documento.

En ese sentido, destaca los lugares ocupados en el ranking de exportaciones de la soja y la celulosa, principal producto de exportación la primera en 2014 y y la segunda en 2018. Ello le permitió a Uruguay profundizar su perfil agroexportador e incorporar tecnología y servicios de alto valor agregado en la producción de esos bienes.

En los últimos 10 años, según indica el documento, también se registró un importante aumento de la exportación de servicios turísticos, que pasaron de 800 millones de dólares en 2007 a 2.300 millones de dólares en 2017. 

Asimismo, se registraron cambios en los destinos de las exportaciones uruguayas. Mientras que en 2001 un 44 % de las exportaciones tenía como destino América del Sur, en 2017 era un 26 %. A su vez, las ventas a Asia aumentaron 34 %, debido a la creciente importancia de China como socio comercial.

Entre 2008 y 2018, Uruguay se posicionó como uno de los principales receptores de inversión extranjera directa (IED) de América Latina, detrás de Chile y Costa Rica. El crecimiento de ese rubro respecto del producto interno bruto (PIB) pasó de 2,7  % en el período 1997-2007 a 5,1  % en 2008-2018.

Además, Uruguay es el país de la región que experimentó el mayor crecimiento de la IED como porcentaje del PIB en la comparación de los dos períodos.

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