El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Uruguay y publicó un comunicado donde indica que «Uruguay se encuentra en una situación envidiable en muchos aspectos”, aunque realizó advertencias y recomendaciones.
El informe destaca que «el país goza de estabilidad política, una gestión de gobierno e instituciones sólidas y un alto grado de cohesión social. Tras una década y media de un crecimiento vigoroso, el país también registra un alto ingreso per cápita y bajos niveles de pobreza, desigualdad e informalidad. Gracias a una prudente gestión de supervisión y regulación, el sector financiero sigue siendo resiliente pese a la volatilidad en el mercado financiero regional».
«Tras una desaceleración del crecimiento durante el segundo semestre de 2018 y el primer semestre de 2019, la actividad económica repuntó en el tercer trimestre de 2019, observándose una cierta recuperación del consumo, las exportaciones y la inversión privada», agrega el documento.
Además, el FMI señala que «el crecimiento medio en los tres primeros trimestres de 2019 fue de 0,2 por ciento.
El saldo en cuenta corriente ha fluctuado alrededor de cero, y el saldo comercial positivo se ha visto contrarrestado por una cuenta de ingresos negativa. La inflación subió a 8,8 por ciento en diciembre, es decir, fuera de la banda fijada como meta, a pesar de una brecha del producto negativa, debido tanto a factores transitorios como a expectativas de inflación excesivas».
El comunicado señala que «los efectos de contagio provenientes de Argentina solo se han sentido en los canales del sector real y del tipo de cambio».
ADVERTENCIA
El Fondo Monetario Internacional advierte que «los saldos fiscales se deterioraron sustancialmente. Al desacelerarse la economía, los ingresos disminuyeron, y los gastos corrientes siguieron aumentando».
«Se prevé que el crecimiento del PIB repunte de una cifra de 0,5 por ciento estimada para 2019 a 2,1 por ciento en 2020 y 2,5 por ciento en 2021, conforme se multipliquen los proyectos de inversión privada e infraestructura, los cuales neutralizarían los efectos de contagio adversos provenientes de Argentina. Según las proyecciones, el crecimiento disminuirá después de 2021 a medida que estas inversiones vayan llegando a su fin, pero se espera que el PIB real se sitúe en un nivel permanentemente más alto», explica el informe del FMI.
ARGENTINA: UN RIESGO DESPROPORCIONADO
Además, señalan que «los acontecimientos económicos en Argentina siguen representando un riesgo desproporcionado, a pesar de que la probabilidad de efectos de contagio directos es reducida».
Mejorar la gestión y eficiencia de las empresas estatales
Por último, el informe señala que «serán importantes los esfuerzos constantes para incorporar a los migrantes y las mujeres en el mercado laboral. Los directores recalcaron la necesidad de reformar la gobernanza con el fin de mejorar la gestión y eficiencia de las empresas estatales».
