Este domingo, en el cierre de los Juegos Panamericanos, el equipo masculino de frontenis integrado por el entrerriano Lorenzo Cardozo, se alzó con la medalla de bronce luego de imponerse a Chile 2-0.
El entrerriano, oriundo de Concepción del Uruguay, Lorenzo Cardozo y su compatriota Emiliano García, lograron una nueva medalla de bronce para la Argentina en los Juegos Panamericanos Santiago 2023, luego de imponerse a Chile 2-0 en el partido por el tercer puesto.
El frontenis es un especialidad del deporte de pelota vasca que se practica en una cancha de juego que se denomina frontón, y que se disputa entre dos jugadores (individuales) o entre dos parejas (dobles) jugando con raquetas y pelotas de goma.
Este mismo año, por el mes de agosto, se realizó por primera vez en Argentina un torneo internacional de la modalidad Frontenis. La “Copa tres Naciones”, como se la denominó, fue un amistoso entre México, Francia y, por supuesto, la selección anfitriona. Allí, el país se subió al podio logrando el tercer puesto, de la mano de Emiliano García y Lorenzo Cardozo.

EL INESPERADO DEPORTE EN EL QUE ARGENTINA ES POTENCIA
Esta disciplina formó parte del programa panamericano solo en cuatro ediciones -Mar del Plata 1995, Santo Domingo 2003, Guadalajara 2011 y Lima 2019- y en todas hubo medallistas albicelestes.
La pelota vasca se juega en 19 de las provincias argentinas. Aunque los focos de competencia más fuertes están en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba, que son los grandes semilleros del país y concentran los torneos más importantes.
«En trinquete Argentina es muy fuerte, porque tiene la liga más grande y con el mejor nivel del mundo. La competencia de frontón es un poco más informal, hay circuitos en los que se juegan partidos y ‘exhibiciones’ los fines de semana. En las otras 13 disciplinas de pelota no hay certámenes en el país», explicó Esteban Zarabozo, head coach del seleccionado al diario argentino Clarín.
Y agregó: «Nosotros estamos tratando de crecer en esas otras especialidades, desarrollando jugadores que se especialicen en esas disciplinas y generando competencia como torneos nacionales y abiertos como parte de la planificación del seleccionado. Es fundamental porque un deporte sin liga interna está condenado al fracaso».
Los pelotaris argentinos son muchos, pero solo algunos son jugadores semiprofesionales, que cobran por jugar, aunque no lo suficiente como para dedicarse solo a entrenar y competir.
«Eso pasa solo en trinquete y no son números del nivel del fútbol y otros deportes de primer nivel, obviamente. En el seleccionado hay algunos que están solo enfocados al deporte y otros que están estudiando o que tienen su profesión o su trabajo. Por eso el aporte de la Secretaría de Deportes y del ENARD es fundamental», contó el entrenador.
Otro desafío grande los presentan la infraestructura. En el país hay canchas de todas las especialidades, aunque la mayoría son de trinquete y frontón y muchas no son reglamentarias para torneos internacionales, lo que representa una desventaja para los argentinos cuando tiene que competir en torneos como los Panamericanos.


