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Ennio Morricone, leyenda sonora del cine mundial

A los 91 años falleció hoy en su Italia natal uno de los mayores compositores de los últimos tiempos.

Ennio Morricone nació en Roma el 10 de noviembre de 1928. Estudió en la Academia de Santa Cecilia, donde se graduó especializado en trompeta, composición, instrumentación, dirección de banda y música coral.

Comenzó a trabajar profesionalmente en la industria del cine en 1961 a los 33 años. Firma su primera banda sonora, El federal, de Luciano Salce. Poco después, un amigo de la infancia, Sergio Leone le ofrece componer la música para su primer western. Pasó a formar parte de varios spaghetti western y del giallo, subgénero de terror italiano.

Su primer trabajo en Hollywood fue junto a Toshiro Mayuzumi para la película épica de John Huston, La biblia.

Compuso música para los directores de cine más prestigiosos: Sergio Leone, Pier Paolo Pasolini, Dario Argento, Mario Bava, Terrence Malick, John Huston, Samuel Fuller, Brian de Palma, Roman Polanski, Quentin Tarantino, entre otros.

Sus bandas sonoras más famosas fueron:

«Por un puñado de dólares»(1964)
«El bueno, el feo y el malo»(1966)
«Teorema» (1968)
«Novecento» (1976)
«La cosa» (1982)
«Érase una vez en América» (1984)
«Cinema Paradiso» (1988)
«Los intocables de Elliot Ness» (1987)
«¡Átame!» (1990)
«La mejor oferta» (2013)
«Los ocho más odiados» (2016)
En nuestro país es recordado por componer la marcha oficial del mundial de fútbol de 1978.

Durante su carrera fue galardonado internacionalmente, entre ellos, ganó dos Globos de Oro, seis BAFTA, dos Grammy, nueve David de Donatello, once premios del Sindicato Nacional Italiano de Periodistas de Cine.

En 2007 la Academia de Hollywood le entregó el Premio Oscar a la trayectoria. También recibió el Oscar a la mejor banda sonora por Los ocho más odiados y en 2019 recibió el Premio Princesa de Asturias de las Artes junto a John Williams.

«Si se escribe como dicta la costumbre, uno se olvida de investigar y de perseguir la originalidad. Te dejas atrapar exclusivamente por el oficio, por la tradición, por la mecánica de la rutina, por esa habilidad aprendida y ya aplicada de manera pasiva», En busca de aquel sonido: mi música,mi vida; Malpaso ediciones.

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