Para la entidad, que nuclea a pequeños y medianos productores de Entre Ríos, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) profundiza la concentración económica y, por ende, favorece la desaparición de para las PYMES.
Dirigentes de la Federación Agraria de Entre Ríos se reunieron para analizar la situación de los pequeños y medianos productores de la provincia, afectados por las adversas condiciones climáticas de las últimas semanas, acarreando complicaciones tanto en la recolección de la cosecha, como en actividades intensivas, tal el caso de la lechería.
En el análisis de la situación del país, en momentos del debate del proyecto Bases y la reforma fiscal en la legislatura nacional, en donde, de ratificarse lo aprobado en la Cámara de Diputados por ejemplo el RIGI (Régimen de Incentivo Para Grandes Inversiones) podría transformarse en una profundización de la concentración económica que soporta el sector y el país.
En este marco la entidad alerta, que «es necesario establecer claras medidas de alivio para las PYMES, tanto del sector agropecuario como en general, para evitar la desaparición de las mismas que tristemente ya pasamos en la década del ’90».
LA CONTROVERSIA DEL RIGI
El capitulo más problemático de la Ley Bases del gobierno de Javier Milei es el RIGI (Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones), que de aprobarse en la Cámara Alta del Congreso Nacional, significaría un cambio profundo en la matriz productiva del país.
Este régimen establece grandes beneficios en términos tributarios, fiscales y cambiarios para grandes empresas extranjeras como la baja de diez puntos del Impuesto a las Ganancias, la exención del pago de Ingresos Brutos y de derechos de exportación (retenciones).
Al respecto, Guido Bambini, miembro del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), destacó que el régimen es muy benevolente con los capitales extranjeros: «No pide nada a cambio: ni transferencia tecnológica, ni desarrollo de proveedores y permite importar a tasa cero hasta bienes usados. También aparece en el texto la palabra mercadería, entonces podrían importar hasta la ropa que usan los operarios de estos grandes emprendimientos», y agregó que «tampoco obliga a los privados extrajeros a contratar mano de obra local».
