Con un recinto marcado por la ausencia de la oposición, el jefe de Estado hizo un repaso de su primer año de gestión vanagloriándose de la motosierra (política de ajuste), reivindicó el alineamiento con Estados Unidos y anunció que enviará al Congreso un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Hizo chicanas al radical Facundo Manes y a su vicepresidenta Victoria Villarruel en medio del discurso.
Con el escándalo de la estafa $LIBRA y la imposición por decreto de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla en la Corte Suprema como telón de fondo, el presidente argentino Javier Milei inauguró este sábado el 143º período de sesiones ordinarias en el Congreso Nacional con un discurso que fue transmitido por cadena nacional. Durante casi una hora y media, el Jefe de Estado habló ante una asamblea semivacía con casi la mitad de los legisladores ausentes y una pobre concurrencia de gobernadores e invitados especiales.
Durante los primeros minutos, el Presidente se dedicó a elogiar las acciones llevadas adelante durante los 14 meses de su gestión. La inflación, la brecha cambiaria, los despidos en el Estado, la motosierra y un dato engañoso de recuperación económica. «Desde abril que la economia no para de crecer y ustedes keinesianos no pueden parar de llorar. Fue en V (la recuperación) aunque les duela a los del Frente para la Victoria o como sea que se llamen ahora», dijo, señalando el sector vacío donde se suelen ubicar los legisladores de Unión por la Patria.
«Somos el mejor gobierno de la historia argentina», se vanaglorió en medio de su mensaje el jefe de Estado, provocando el alarido atronador de sus simpatizantes, que abarrotaron las galerías del recinto.
Uno de los momentos más fuertes del discurso fue cuando se refirió la inseguridad, anticipando que el Gobierno usará las muertes y las víctimas como parte de la campaña electoral y a Kicillof como contrincante: «Si quiere resolver el problema tiene dos alternativas: abandonar esa visión abolicionista y castigar a los criminales, o correrse del camino y dejarnos resolver el problema a nosotros», lanzó Milei pero esta vez, evitó la palabra «intervenir», que había utilizado en su tuit del viernes.
Entre la serie de reformas que pidió llevar adelante este año, se destacó una reforma penal radical, que no sólo incluye modificar el régimen penal juvenil. «Necesitamos bajar la edad de imputabilidad y no sólo eso, necesitamos agravar todas las penas del código penal. Sí, todas las penas del código penal», sentenció sin dar más detalles. Además, Milei anticipó «una reforma impositiva estructural» en la que sólo quedarían en pie seis impuestos. También exigió una reforma migratoria para «cambiar las condiciones de deportación para los extranjeros qué delinquen».
En materia de politica exterior defendió el alineamiento incondicional con Donald Trump y hasta mencionó a Elon Musk, a quien le hizo de asistente para alcanzarle una motosierra. Volvió a promocionar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y adelantó que estaría dispuesto a abandonar el Mercosur. «El primer paso en este sendero es la oportunidad histórica que tenemos para entablar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Para aprovechar esta oportunidad histórica que se nos vuelve a presentar, es necesario estar dispuestos a flexibilizar o incluso llegado el caso a salir del Mercosur, que lo único que logró desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos», indicó.
Al final de su discurso, Milei solicitó al Congreso que avale el acuerdo que el Gobierno cerrará con el FMI. «Dada la importancia estratégica que tiene este acuerdo para Argentina, en los próximos días le pediré al Congreso que apoye al gobierno en este nuevo acuerdo con el FMI. Esto nos brindará las herramientas para allanar el camino hacia un esquema cambiario más libre y eficiente y traer más inversiones», señaló. «Estamos avanzado en un acuerdo con el FMI para terminar de sanear el balance del Banco Central y salir del cepo cambiario definitivamente este año».
Entre las omisiones del discurso libertario se destacaron la pérdida de poder adquisitivo de las jubilaciones, la reducción de los medicamentos gratuitos, el aumento de la medicina prepaga o el desfinanciamiento de la educación, la ciencia y la salud. Tampoco apareció la falta de tratamiento en el Congreso del Presupuesto Nacional o el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, que se repite históricamente en los discursos presidenciales, al igual que el reclamo de Justicia por las víctimas del atentado a la AMIA.
La representación de los gobernadores fue pobre. Apenas 6 de los 24 llegaron hasta el Palacio Legislativo: los radicales Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Leandro Zdero (Chaco), el peronista Martín Llaryora (Córdoba), del PRO Jorge Macri (CABA) y Ignacio Torres (Chubut) y Claudio Poggi (San Luis). También estuvo presente el padre Javier Olivera Ravasi, defensor de genocidas y artífice de la visita de un grupo de diputados libertarios a Alfredo Astiz y otros represores en la cárcel de Ezeiza.
AGRESIÓN DEL ASESOR PRESIDENCIAL A UN DIPUTADO NACIONAL
El diputado le mostró la Constitución Nacional al presidente durante su discurso en la apertura de las sesiones ordinarias y el mandatario se enfureció. «Leéla bien, supuestamente vos entendés cómo funciona el cerebro y parece que no entendiste nada», le dijo al neurólogo.
«Leéla Manes, te va a hacer bien, supuestamente vos entendés cómo funciona el cerebro y parece que no entendiste nada, léela bien», chicaneó el mandatario en el único cruce que tuvo con un legislador durante la noche. «Quizás tu versión es con inteligencia artificial y cambia de libertaria a kirchnerista como hiciste vos Manes», insistió el ultraderechista.
A la salida del recinto Manes fue agredido por Santiago Caputo y luego denunció que en ese momento alguien lo golpeó en el Salón de los Pasos Perdidos. Las declaraciones formuladas por Manes ocurrieron luego de que el asesor presidencial le gritara al diputado desde el palco en el que estaba siguiendo la Asamblea legislativa.
RELACIÓN TENSA CON LA VICEPRESIDENTA VICTORIA VILLARUEL
En la Apertura de Sesiones Ordinarias, la tensión entre Javier Milei y Victoria Villarruel era uno de los focos de atención. La transmisión oficial evitó mostrar el momento del saludo entre el Presidente y la Vicepresidenta. Mientras Milei llegaba al Congreso, las cámaras enfocaron la escena desde el exterior del recinto. En ese momento, la imagen se cortó y, al retomar la toma dentro del Salón Azul, el presidente y la vicepresidenta ya se habían saludado.
Al finalizar su discurso, hubo un fuerte reto de Javier Milei a Victoria Villarruel. «Habiéndose cumplido el objetivo de esta solemnte asamblea, queda levantada la misma», anunció la vicepresidenta. SIn embargo, se escuchó la respuesta de Milei por lo bajo: «Pará, no terminé. No te apures». Villarruel respondió: «Ah, perdón, perdón, perdón… Perfecto». La única intervención extra que hizo el mandatario, fue el clásico cierre con las palabras de su partido como emblema, con expresiones mezcladas con los discursos estadounidenses: «¡Que Dios bendiga a los argentinos, que las fuerzas del cielo nos acompañen y que viva la libertad, carajo!».

